Emiliano
no quiso ir a la cafetería, así que Donato regresó solo por su novia y su
madre, mientras Pampa se llevaba a Nano a su departamento en la ciudad, que no
estaba muy lejos de la clínica. Al llegar, preparó te para los dos. Esa imagen
de su prometido le era casi bizarra, tan decaído, triste, acongojado. Verlo así
le estrujaba el alma y no sabía qué hacer o qué decirle para hacerlo sentir
mejor. Se sentó a su lado y le tomó la mano con fuerza
EMILIANO:
No me imagino qué voy a hacer de aquí en más
CAROLINA:
¿No?
EMILIANO:
No, Caro, ¿a qué me voy a dedicar, eh?
CAROLINA:
Vamos a ver (Pone cara de pensativa) Puedes ayudarme en la hacienda con los
caballos, ayudar en La Serena, puedes domar al nieto de los niños...
EMILIANO:
Eso no es lo que hago, Carolina, no sirvo para administrar. En esta vida se
hacer dos cosas, cabalgar y ser policía y como te darás cuenta, las puertas se
me cierran
CAROLINA:
Yo no te pido que administres, amor (Lo mira) Quiero que domes a todos mis
caballos, que te encargues tú de ellos, de la administración nos encargamos
Pablo y yo...
EMILIANO:
Pablo ahora está en La Serena y a ti te ayudan Diego y Aurora, no me necesitas
metido ahí. Alfonso es el adiestrador, no puedes quitarle el empleo porque
ahora resulta que soy un inútil, no es justo. No puedo domar, no puedo
adiestrar, no puedo montar, ¡no puedo hacer nada!
CAROLINA:
Si puedes hacer, Emiliano, puedes hacerme feliz, podemos buscar otras
alternativas, pero nunca echarnos a morir
EMILIANO:
No me echo a morir, pero no voy a pretender que las cosas no cambiaron. Ser un
jinete fue lo que me unió a Francisco, lo que me unió a Lucía y Jano. Es mi
identidad, lo que siento, lo que soy. Podré ser un papá y un esposo, pero algo
dentro mío ya no va a estar más y eso duele (Se pone de pie) Voy a darme un
baño y a dormir
CAROLINA:
(Se pone de pie) ¿Crees que a mí no me dolió no poder estudiar lo que quería?
¿Lo que me enamoraba? Me dolió y mucho, pero busqué otra alternativa, no me
vine abajo, cosa que tú, aunque lo niegues, es lo que haces (Lo mira) Mejor ve
a bañarte, voy a preparar algo para comer...
EMILIANO:
Tú me dijiste que descubriste que la medicina no era tu vocación y no necesito
tu lástima, ni que te quedes por compasión.
CAROLINA:
¿Por compasión? ¿Eso crees? No te tengo lástima, me da pena por ti, si, pero,
¿lástima? Ninguna. La vida sigue, Emiliano y aún le estoy dando las gracias a
la vida porque sólo haya sido eso y no algo más grave que te hubiera apartado
de mí y sin embargo, sucede de todos modos
EMILIANO:
¿Crees que soy estúpido igual que ese médico lo cree? ¿Piensas que no se a lo
que me enfrento? Se lo que hace esta enfermedad y se que con el pasar del
tiempo, mi columna va a estar más débil y seré un estorbo más que otra cosa
CAROLINA:
Para mí nunca serás un estorbo, te quiero vivo, Emiliano, mirándome con esos
ojos que me enamoran, besándome con esos labios que me encantan y no tres
metros bajo tierra...
EMILIANO:
¿Y qué va a pasar cuando ya no pueda cumplirte, eh? Cuando no pueda hacerte el
amor o simplemente salir dar un paseo tomado de tu mano. ¿No entiendes que
eventualmente ni siquiera podré ser capaz de jugar con nuestros hijos?
CAROLINA:
¿Te piensas que el hecho de que me hagas el amor es más importante que estés
vivo y conmigo? Te equivocas, Emiliano, además no te ciegues, tu grado de
escoliosis no es tan grave. Los tratamientos van a ayudar a tu recuperación, lo
que pasa es que desde que te dijeron que no podías montar, te cerraste y no
escuchaste al doctor...
EMILIANO:
No necesito escucharlo. Si no hay remedio, nada de lo que ese tipo me diga,
puede importar y ya no quiero pelear más.
CAROLINA:
Si te sometes al tratamiento, vas a poder vivir una vida normal. La escoliosis
no va a desaparecer, pero vas a poder vivir con ella y si mejor, yo tampoco
quiero discutir más, vete a la ducha (Se va a la cocina donde derrama algunas
lágrimas que aguantaba, mientras empieza a preparar algo de comer para los dos)
EMILIANO:
¡¡Carajo, Carolina!! (Se mete al baño)
CAROLINA:
(En la cocina) Me mata verte así y ser tan dura contigo, amor, pero quiero que
reacciones, por favor, que no te dejes vencer... (Se secó las lágrimas)
EMILIANO:
(Estaba sentado en el piso, llorando) Quizás a ti no te importe, pero a mí si.
¿De qué te sirve estar con un tipo que no puede cumplirte en ningún aspecto,
Carolina? Tú mereces más que eso...
CAROLINA:
(Después de calmarse un poco, había ido al baño y escuchó lo que Nano dijo, así
que entró, arrodillándose frente a él) Todavía no lo entiendes, ¿verdad?
EMILIANO:
¿Entender qué?
CAROLINA:
Que no estoy contigo para que me cumplas, estoy contigo porque te amo y si no
puedes cumplirme, ¿qué más da? No lo necesito para vivir, pero a ti si te
necesito a mi lado. Te amo, Nano, el sexo es sólo un complemento de nuestra
pareja, pero no lo es todo y yo me merezco todo lo que seas capaz de darme...
EMILIANO:
La que no entiende eres tú. Cuando hablo de cumplirte, me refiero a todos los
aspectos, no sólo a la cama.
CAROLINA:
¿No vas a poder besarme? ¿No vas a poder hablarme? ¿No vas a poder reír
conmigo? ¿No vas a poder compartir las travesuras de nuestros hijos?
EMILIANO:
Supongo que si, pero ya no voy a ser de quien te enamoraste
CAROLINA:
¿Vas a cambiar tu comportamiento, tu carácter, tu forma de ser? Yo no lo creo.
Mírame a los ojos y escúchame bien, Emiliano Iberbia, nunca en la vida voy a
dejar de amarte, pase lo que pase, aún cuando muera, seguiré amándote
EMILIANO:
¿Me abrazas fuerte? Tengo miedo de no poder ser el padre que deseo y el hombre
que esté a tu altura
CAROLINA:
(Lo abraza) No tengas miedo, amor, todo va a estar bien, ya lo verás, confía en
mí (Le besa el hueco del cuello)
EMILIANO:
(Se aferra a ella) ¿Cómo es la cosa con los dolores de cabeza?
CAROLINA:
Van a ir desapareciendo poco a poco, pero sólo si te sometes al tratamiento de
fisioterapia, para corregir tu columna...
EMILIANO:
¿No hay nada que pueda tomar mientras tanto? No los aguanto más, me están
sacudiendo las neuronas
CAROLINA:
Si, el médico te recetó unos analgésicos para el dolor de cabeza. Llamé a la
farmacia hace unos minutos para que los trajeran...
EMILIANO:
Gracias, amor, ¡no puedo ni pensar por esta maldita jaqueca!
CAROLINA:
Báñate y recuéstate un poco (Lo besa) Voy a ver cómo va lo comida, ¿sí?
EMILIANO:
No, quédate conmigo aquí
CAROLINA:
Tengo que ir a apagar el fuego, voy y vuelvo...
EMILIANO:
Está bien (Caro se va y él se recuesta en el piso, la migraña lo estaba
liquidando) Estoy agotado...
CAROLINA:
(Regresa) Vamos a la cama, amor...
EMILIANO:
(Se levanta) Si...
CAROLINA:
(Lo ayuda, se van a la cama y se recuestan) Descansa, mi cielo...
EMILIANO:
¿Me haces un favor, princesa? Masajea mi cuello o algo, no lo resisto más
CAROLINA:
(Lo hace) ¿Te alivia eso?
EMILIANO:
Un poco, preciosa. Perdona lo que dije antes, pero la jaqueca me pone de pésimo
humor
CAROLINA:
¿Qué me dijiste antes? No lo recuerdo (Lo besa)
EMILIANO:
Sabes bien todo lo que dije, necesito que me disculpes por ser tan burro...
CAROLINA:
Olvídalo (Tocan al timbre) Esos deben de ser los de la farmacia, ya vuelvo,
amor (Lo besa y se va)
EMILIANO:
(Se sienta y se toma la cabeza) ¡¡Maldita sea, no lo puedo soportar!! (Suena el
celular y lo coge) ¿Quién?
DONATO:
Soy yo, Nano, ¿cómo sigues?
EMILIANO:
Mal, la jaqueca me está matando
DONATO:
Me lo imaginé, peque, tienes que calmarte
EMILIANO:
¿Cómo calmarme, Donny?
CAROLINA:
(Entra) Amor, aquí está el medicamento (Se interrumpe al ver que Nano hablaba
por teléfono, así que fue por agua para él)
DONATO:
Como cuando eras chico y te daban esos ataques de ansiedad. Seguramente todo
esto te genera mucho estrés. Te ayudo, hermanito, respira conmigo, tú sabes
cómo
EMILIANO:
No hace falta, Donny, ya estoy más calmado, pero igual, gracias
DONATO:
Nano, hazme caso o pásame a Caro para que le explique
EMILIANO:
Caro no está por aquí...
DONATO:
Emiliano, por favor, no seas niñito y déjate ayudar
EMILIANO:
Ya viene Caro, te paso con ella...
DONATO:
Está bien
CAROLINA:
(Le da la pastilla con el vaso de agua y coge el teléfono) ¿Si?
DONATO:
Hola, Caro, quería contarte unas cosas que pueden ayudar al cabeza dura ese que
tienes por novio
CAROLINA:
Cuéntame, pues...
DONATO:
(Le explica) Esas técnicas siempre han resultado. Aunque bueno, hacía muchos
años que Nano no tenía una crisis
CAROLINA:
Gracias, Donny, las pondré en práctica y también gracias por llamar... ¿Quieres
hablar con él?
DONATO:
No, parece que está enojado conmigo porque por poco y me corta. Mañana te llamo
para ver cómo sigue
CAROLINA:
Está bien y no lo tomes a pecho, está un poco susceptible con todo esto y eso
lo supera. Luego las jaquecas lo empeoran y en fin... Besos, Donny, dale
saludos a Luisana y a tu mamá... (Corta)
EMILIANO:
¿Ya?
CAROLINA:
Si, ¿te tomaste el medicamento?
EMILIANO:
Ajá... (Se pone de costado, tratando de relajarse)
CAROLINA:
(Se recuesta con él) ¿Por qué no intentamos lo que hacías con Donny?
EMILIANO:
Eso funcionaba cuando era niño
CAROLINA:
Probémoslo ahora, a ver si funciona (Le pone un mano en el pecho) Vamos a
respirar hondo, cierra los ojos y concéntrate en mis palabras, ¿sí?
EMILIANO:
(Se pone boca arriba) Si, amor
CAROLINA:
(Le sonríe y lo besa) Cierra los ojos (él lo hace) Imagínate en una playa
desierta, tú y yo tumbados en la arena, comiéndonos a besos y nuestros hijos
jugando a la orilla del mar. Fran, Lu, Jano, y los demás que tengamos, sólo
nosotros y nuestra familia. Yo te digo que te amo con locura y tú me besas y me
dices que también me amas, pero como están los niños, tenemos que comportarnos,
así que sólo nos apapachamos y hablamos de lo felices que somos y de las
travesuras de nuestros indios, que por cierto, se van a parecer a ti, van a
tener tu sonrisa, tus ojitos que me encantan, tu pelo, pero sobre todo, tu
personalidad
EMILIANO:
(Sonríe ampliamente) Es una imagen fabulosa, cielo, es el sueño más hermoso...

:') Q amor!
ResponderBorrarJejejejejejeje
BorrarPobre mi nanito precioso no querio que sufraaaaa por la escoliosis ojala el metodo de relajacion que le dijo Donny a Caro funcione
ResponderBorrarYa sabremos qué efectos produce!
BorrarExcelente capitulo me encanto que buena imaginacion de caro jaja esperemos y si relaje a nano jaja
ResponderBorrarJajaja, seguro que se relaja.
BorrarQue triste situación :(...
ResponderBorrarSi que es lamentable, francamente...
Borrar