lunes, 2 de diciembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 190





Pampa besa a Nano y sigue con la narración, con esa fantasía llena de amor y de promesas que ambos deseaban cumplir algún día.

CAROLINA: Después de hablar de nuestros indios, te levantas y me invitas a ir al mar, a nadar y me ofreces la mano, así que yo te la acepto y nos metemos al agua juntos. Allí me abrazas y me besas y yo te digo que la vida a tu lado es maravillosa. No, maravillosa no, espectacular y mientras digo eso, me cuelgo de ti, atrapándote con mis piernas. El agua eleva la temperatura, pero en ese momento llega nuestro indio más chico y nos interrumpe, pero no nos importa, porque quiere jugar con nosotros y que lo regaloneemos, así que lo hacemos con gusto...
EMILIANO: (Mantiene sus ojos cerrados) ¿Cómo se llama el regalón de mamá?
CAROLINA: Lucas...
EMILIANO: (Le toma la mano y la va recostando a su lado) Amo ese nombre
CAROLINA: Pues, así se va a llamar el pequeño Iberbia (Le sonríe)
EMILIANO: ¿Y si es niña será Sofía?
CAROLINA: Si, Sofía Iberbia Mouriño, perfecto (Lo besa)
EMILIANO: Perfecta eres tú, pero hay algo que cambiaría de toda esa imagen preciosa que me describiste
CAROLINA: ¿Qué cosa?
EMILIANO: Que tengan tu personalidad, tu temple, tu carácter
CAROLINA: Si tienen de los dos mejor, nuestros caracteres mezclados (Le sonríe)
EMILIANO: ¡Dios cómo te amo, Carolina!
CAROLINA: Y yo a ti, Nano, más que a mi vida (Lo besa) ¿Te hace efecto la pastilla?
EMILIANO: De a poquito, cielo. De todos modos, lo mejor para mí, eres tú
CAROLINA: Tu hermano Donny ayudó (Lo vuelve a besar) Pero ahora intenta descansar un poco...
EMILIANO: ¿Esa comida que estabas preparando aún puede rescatarse?
CAROLINA: Creo que si, ¿tienes ganas de comer?
EMILIANO: Ahora si, ¿y tú y el monstruito este? (Le acaricia el vientre)
CAROLINA: Él siempre tiene ganas (Le sonríe) Voy a prepararla, cuando esté, te aviso (Lo besa y se va a la cocina a terminar de preparar la comida)
EMILIANO: (Hubiera querido seguirla, pero no terminaba de recomponerse) Maldita jaqueca…
CAROLINA: (Unos cuantos minutos más tarde, la comida ya estaba hecha y Caro se la llevó a la cama a Nano) Amor, aquí está el almuerzo
EMILIANO: Gracias, hermosa, ¿comes conmigo aquí?
CAROLINA: Claro (Lo besa) Voy por mi plato...
EMILIANO: No te tardes (Besote) Creo que puedo comer postre también
CAROLINA: (Sonríe) No me tardo (se va y regresa en menos que canta un gallo) Comamos, precioso
EMILIANO: ¿Me perdonas por el mal rato que te hice pasar?
CAROLINA: No tengo nada que perdonarte, amor, los dos nos pasamos, punto, olvídate de eso... (Lo besa) Come que se enfría
EMILIANO: Necesito escucharte decir que me perdonas
CAROLINA: Si lo necesitas, te lo digo (lo mira a los ojos) Te perdono, amor, desde el fondo del corazón...
EMILIANO: (Se le caen unas lágrimas) Lo que más me alteró fue darme cuenta de tu angustia, no puedo tolerar hacerte daño
CAROLINA: Mi angustia es verte derrotado, amor, nada más, porque lo de tu enfermedad, se que lo vamos a superar juntos...
EMILIANO: Se supone que soy yo quien debe sostenerte y no a la inversa
CAROLINA: Eso no es cierto, debemos sostenernos mutuamente, Nano...
EMILIANO: Me refiero al embarazo, Caro, no a la relación en si. Tú no estás bien de salud y debería ser al revés, yo tengo que estar cuidándote a ti
CAROLINA: Nos cuidamos mutuamente, no seas pesadilla, Nanito de mi corazón (Lo besa)
EMILIANO: Me gusta eso de "Nanito", me encanta
CAROLINA: A mí me encantas tú, pero bien alimentado (Lo besa) Come de una vez (Sonríe y se mete comida en la boca)
EMILIANO: (Hace lo mismo) Sabe muy bien
CAROLINA: Gracias
EMILIANO: Mmm, gracias a ti
CAROLINA: De nada, bombón (Lo mira a y sonríe)
EMILIANO: ¿Ya tienes el vestido para la boda? En menos de dos semanas, serás mi esposa
CAROLINA: Está todo listo y preparado, mi amor (Sonríe) Todavía no me la creo, vamos a ser marido y mujer oficialmente...
EMILIANO: Se que el novio no debe ver el vestido hasta el altar, pero, ¿la novia puede ver el traje de su futuro marido?
CAROLINA: Creo que si, ¿por qué?
EMILIANO: (Le hace una seña para que abra el placard) Donny lo dejó ahí ayer
CAROLINA: (Deja el plato a un lado y va a mirar) Wow, Nano, te vas a ver más hermoso de lo que eres con este traje (Lo mira y sonríe) Está precioso
EMILIANO: ¡Me queda muy bien! Bueno, eso dice mi madre y ya sabes cómo es Serena... Yo se que cuando te vea, voy a ver a un ángel
CAROLINA: (Vuelve con él y lo besa) Eres un cielo (Lo vuelve a besar) Mi cielo...
EMILIANO: ¿Sabes qué pienso? Que tendríamos que dejar la luna de miel para más adelante. No se si sea buena idea irnos solos. Lo digo por todo el asunto de Jano
CAROLINA: ¿Por qué no nos vamos con los niños? Con los tres
EMILIANO: Por la misma razón, ahora que mi jinetito está casi recuperado, modificar su rutina no va a ser lo ideal.
CAROLINA: Me refiero a retrasar la luna de miel e irnos con los niños, amor...
EMILIANO: Esa idea me gusta mucho más aún, incluso más que la original... (Besote)
CAROLINA: Pues, hacemos eso (Lo besa) ¿Cómo te sientes?
EMILIANO: Bastante bien, la jaqueca va cediendo
CAROLINA: Eso está muy bien, ¿quieres un masajito?
EMILIANO: Terminemos de comer y luego, si, acepto tu oferta
CAROLINA: (Le sonríe) Comamos (Lo besa y sigue comiendo)
EMILIANO: (Hace lo mismo) Ayer me llamó Estieben
CAROLINA: ¿Y? ¿Qué te dijo?
EMILIANO: Nada trascendente, pero parece ser que Hugo está a un paso de liberar la cuenta de Guillermo. Quiere que nos reunamos todos para organizarnos y llegar a un acuerdo de cómo proceder cuando tengamos las pruebas contra Parravicini y Vilches. (La mira) Hay algo más, pero eso es una suposición mía.
CAROLINA: Cuéntamela
EMILIANO: Cuando sucedió lo de Santiago, la verdad que no tenía cabeza para pensar en eso, pero hace unos días, leí el informe que me mandó el comisario y se que aquello no fue un asalto común.
CAROLINA: ¿A qué te refieres?
EMILIANO: Te muestro, espera (Deja el plato sobre la mesa de noche y busca algo) Mira, lee bien, asalto a mano armada, seguido de muerte. ¿Nada te llama la atención? No se, por ejemplo que nadie haya escuchado el disparo...
CAROLINA: Cierto, eso sólo pudo pasar si lo mataron con una pistola con silenciador, pero unos ladrones no se preocupan por esas cosas
EMILIANO: Exactamente. La intención era asesinarlo. Por eso llevaron un silenciador. Lo del asalto fue la fachada. Santiago muerto, les servía mucho más que vivo. Piensa en esto: las pruebas que Parravicini sabe que nosotros tenemos, sólo lo acusan a él y muerto, Santiago no podría vincularlos. Es redondito
CAROLINA: Entonces, no caben dudas, Parravicini tiene su mano metida en la muerte de Santiago, ¿le contaste tu teoría a Estieben?
EMILIANO: No, ayer me dijo que iba a estar en no se dónde, sin cobertura de celular. Cuando regrese, me llama y le digo. Una última cosa, ¿tú sabías que Santiago estaba casado?
CAROLINA: ¿Casado? ¿Con quién?
EMILIANO: (Revisa entre los papeles) Marina Cambaceres y tuvieron una hija, Candela Terranova...
CAROLINA: ¿Candela? Como la hija de... ¡Oh, Dios!
EMILIANO: ¿Qué pasa, Caro? Te pusiste pálida
CAROLINA: Nano, ¿y si Celia es esa tal Marina Cambaceres?
EMILIANO: ¿Qué? ¿Celia? (De repente algunas cosas irrelevantes, cobran importancia) La marca de nacimiento, el parecido con Agustina, el hermetismo de esa mujer con su pasado... ¡Pásame la notebook, por favor!
CAROLINA: (Se la pasa) ¿Qué vas a hacer?
EMILIANO: Sacarnos la duda (Coge el celular y marca) ¿Pedernera? Habla Emiliano Iberbia, ¿te acuerdas de mí?
PEDERNERA: Claro, Nano, ¿cómo olvidarte? ¿Para qué soy bueno?
EMILIANO: Necesito que me des la contraseña para entrar al sistema de identificaciones. El nacional, por favor. Se que no es lo adecuado, pero Estieben está al tanto, esto es para una de sus investigaciones
PEDERNERA: Te lo mando por mail y soy una tumba, Nano, hasta otra, cuídate...
CAROLINA: Tengo un mal presentimiento, Nano, todo indica que es ella, lo de la marca de Candela, el parecido a Agus, todo en Celia es extraño...
EMILIANO: Lo se, lo se, pero no me cuadra, nunca ha hecho nada malo, ¿qué demonios querría lograr?
CAROLINA: ¿Y si Celia está al tanto de todo? ¿Y si enamoró a mi hermano para conseguir las tierras que Terranova pretendía?
EMILIANO: (La imagen de Marina Cambaceres aparece en la pantalla) Ay, carajo, si es ella... (Gira la notebook y le muestra a Carolina) Supongo que hoy mismo tendremos las respuestas
CAROLINA: (Mira a su novio) Que Pablo no se entere aún...
EMILIANO: No podemos ocultarle esto, Caro, él es el principal afectado. (Respira profundamente) Tampoco se si enfrentarla sea lo adecuado, no se qué hacer con esto...
CAROLINA: Yo no digo de ocultárselo, si no de no contarle hasta que hablemos con ella, sea como sea, va a tener que dar muchas explicaciones
EMILIANO: No puedo dejar de pensar en Candela, esa princesita... (Aparta la computadora y abraza a Pampa) Pablo y la enana se aman como locos y son los que más van a sufrir con esto
CAROLINA: Si, amor, es lo que más me duele de todo esto...

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