Pasó
un día completo sin que hubiera mayores novedades. Estieben llegó a Veracruz
sin inconvenientes, en las haciendas todo seguía igual y la conversación con
Marina, desafortunadamente, no había dado frutos, ya que la mujer no pudo
recordar o decir nada que tuviera relevancia. Quien si tuvo la tranquilidad de
sentir que su corazón latía nuevamente, después de tanta angustia y desazón,
fue Giovanna. La mujer casi se echa a llorar al ver que Demetrio abría los
ojos...
DEMETRIO:
(Mirándola y hablando muy débilmente) No...Llor...es
GIOVANNA:
No me pidas eso, necesito llorar de felicidad (Le acaricia el rostro) Estás
vivo (Sonríe)
DEMETRIO:
¿Qué...? (Mueve un poco su cabeza, todavía estaba mareado) ¿Qué...?
La...Balace... (Hablar le costaba muchísimo ya que hacía un par de horas que le
habían quitado la asistencia respiratoria)
GIOVANNA:
No hables, yo te cuento (Lo besa) Cuando hablaste conmigo, te quitaste el
chaleco antibalas... (Le cuenta todo lo sucedido) Pero lo que tienes que hacer
es recuperarte...
DEMETRIO:
¿Alguien...murió?
GIOVANNA:
Tres agentes, López y tú salieron heridos...
DEMETRIO:
(Se le caen las lágrimas) Mi culpa, Gio...
GIOVANNA:
No fue tu culpa, mi amor, no lo fue, ellos tenían sus chalecos, pero estaban
trucados, tú no podías hacer nada...
DEMETRIO:
(La mira y levanta la mano como para acariciarla, pero no puede, aún se
encontraba sumamente débil) Te amo...
GIOVANNA:
(Le toma la mano y la lleva a su rostro) Y yo a ti, hermoso (Lo besa)
DEMETRIO:
(Sonríe) ¿Me amas?
GIOVANNA:
Si (Lo besa) Te amo, Demi...
DEMETRIO:
(Respira profundo y habla lo mejor que puede) ¿Sólo un balazo hacía falta para
que me lo dijeras? (Vuelve a sonreír)
GIOVANNA:
No fue sólo un balazo, pensé que te perdía, Demetrio, no sabes lo duro que fue,
pensé que me moría contigo...
DEMETRIO:
Pero no me perdiste... (Le aprieta la mano) No te voy a dejar...
GIOVANNA:
No voy a permitir que te marches...
DEMETRIO:
No quiero irme... (La mira) Me siento agotado...
GIOVANNA:
Descansa, yo tengo que salir, pero cuando despiertes otra vez, voy a estar
aquí, ¿si? (Lo besa) Recupera fuerzas...
DEMETRIO:
No te vayas...
GIOVANNA:
Tengo que salir un momento, pero no me tardo…
DEMETRIO:
Quédate...
GIOVANNA:
(Asiente) Aquí me quedo, pero tienes que descansar...
DEMETRIO:
(Le apretó la mano más todavía) ¿Y mi madre?
GIOVANNA:
En la cafetería, ¿quieres que la llame?
DEMETRIO:
¿Cómo está?
GIOVANNA:
Preocupada, amor, como todos, tu papá la tuvo que obligar a comer y a
descansar, no quería separarse de ti...
DEMETRIO:
Ve a hacer lo que tengas que hacer y dile a ellos que vengan, así se quedan más
tranquilos... No puedo creer que me ames
GIOVANNA:
Pues, créetelo (Lo besa) Voy a avisarles y después regreso...
DEMETRIO:
Les voy a decir que eres mi novia...
GIOVANNA:
Hazlo (Sonríe)
DEMETRIO:
Lo haré... (Se besan y ella sale)
Volviendo
a La Serena, Carolina y Emiliano tomaban la triste decisión de aplazar la boda
indefinidamente, dadas las circunstancias, no podían arriesgarse a llevar a
cabo una ceremonia en la que todos estarían expuestos y en la que encima, sus
hijos no podrían participar...
EMILIANO:
¡¡Detesto todo esto!! Tengo una frustración que me come la cabeza...
CAROLINA:
Mi cabeza va a explotar también, mi amor, pero no hay de otra...
EMILIANO:
Lo se, Caro, sólo necesito exteriorizar el coraje que me cargo
CAROLINA:
Tengo un método muy bueno para eso...
EMILIANO:
¿¿Un método, Pampa?? Yo me quiero casar contigo y no vamos a poder hacerlo...
CAROLINA:
Si lo vamos a hacer, pero más adelante, el caso es que a mí no me hace falta
una gran ceremonia, casémonos sólo nosotros dos y nadie más, podemos hacerlo
ahora si quieres y aunque no estemos casados ante Dios o ante la gente,
sabremos que nos pertenecemos para siempre y que tenemos un compromiso el uno
con el otro
EMILIANO:
(La besa con toda la dulzura) Siento igual, hermosa, te lo juro, pero si lo
hacemos de ese modo, es como si ellos nos ganaran. Aunque tienes razón en que
no nos hace falta nada para saber que nuestro amor es para siempre, sobre todo
cuando tienes a ese bebé en tu vientre...
CAROLINA:
Ajá (Sonríe y lo besa) No ganan nada porque vamos a tener nuestra boda, unos
días o un mes más tarde, pero la tendremos...
EMILIANO:
Ya somos esposos en la práctica... (Otro besote) Te amo tanto, mi Pampa,
tanto...
CAROLINA:
Tanto como yo a ti, mi Pampo (sonríe)
EMILIANO:
Eso de Pampo me resulta muy gracioso, en cambio, Pampa, me resulta
irresistible...
CAROLINA:
Tú eres irresistible...
EMILIANO:
Cierra la puerta y ven aquí... (Se acuesta)
CAROLINA:
(Lo hace) ¿Tienes algo en mente?
EMILIANO:
Tener más luna de miel que nunca, nos merecemos un rato de paz y eso eres para
mí...
CAROLINA:
Me encanta tu idea (Se va desvistiendo de camino a la cama)
EMILIANO:
Me gusta lo que veo... (También se empieza a desnudar)
CAROLINA:
Pues, le informo que es suyo, señor Iberbia...
EMILIANO:
(Su erección fue automática) Demando que me sea entregado, entonces...
CAROLINA:
Antes tiene que entregar lo que ya no le pertenece...
EMILIANO:
¿Qué sería eso?
CAROLINA:
Su cuerpo...
EMILIANO:
Tómalo todito y de una vez, ya me estás doliendo...
CAROLINA:
(Empieza a besarle los pies y va subiendo hasta llegar a su amigo, ahí se
detiene un rato) ¿Ahora te duelo?
EMILIANO:
Ajá, me estás matando...
CAROLINA:
No queremos eso, ¿no? (Deja al amigo y sube los besos hasta llegar a los labios
de Nano)
EMILIANO:
(Sin cortar el beso, la toma de la cintura y mete su mano en la entrepierna de
Carolina) Mmmm, estás lista para recibirme, hermosa...
CAROLINA:
Siempre lista....
EMILIANO:
(La penetra despacio, gozando de sentir como cada centímetro de él, se
apoderaba de ella) Eres sólo mía...
CAROLINA:
Única y exclusivamente tuya... (Los besos no cesaban)
EMILIANO:
(Gimen los dos) Amo que te dejes ser conmigo, pero quiero que mandes tú
CAROLINA:
(Lo mira y sonríe) ¿Quieres que te dome?
EMILIANO:
Completamente...
CAROLINA:
Mmmm... Me encanta (Empieza a moverse)
Claudio
esperaba a Dora que se estaba haciendo la prueba casera de embarazo. Caminaba
de un lado a otro, meciendo a Santino y hablándole, como si el pequeño pudiera
comprender e incluso responderle, cosa que no iba a suceder...
DORA:
(Salió y sonrió ante la escena) Si llega a contestarte, me desmayo y caigo de pompas...
CLAUDIO:
Pronto lo hará (Sonríe y se acerca a ella) ¿Ya te la hiciste?
DORA:
(Lo besa) Falsa alarma, hermoso, seguramente el retraso se deba a los
nervios... Lo siento, mi amor
CLAUDIO:
(Se desilusiona un poco) No pasa nada, mi vida (La besa)
DORA:
Cuando estemos en paz, bonito, te prometo que tendremos los que Dios mande, por
ahora, tendrás que conformarte con este niñito tragón... (Otro beso)
CLAUDIO:
Sólo porque tengo a este renacuajo, me conformo (Sonríe y la besa)
DORA:
(Se sientan en la cama) Estoy dando vueltas y vueltas sobre lo que me contaste,
precioso, lo de Marina Cambaceres y aunque nunca escuché hablar de ella, creo
que se dónde pueden conseguir información. En su despacho de la casa de Oaxaca,
allí tenía muchísimos folders, casi todo lo pasó a la computadora, pero hubo
varios que no y en uno de ellos, el título de la solapa, era M. C.
CLAUDIO:
Eso lo tiene que saber Páez, ¿los papeles los tenía en su despacho?
DORA:
(Hace memoria) Si, pero no en el escritorio ni en la caja fuerte, estaban
camuflados. Que manden a alguien y cuando estén ahí, nos llaman y les indico
En
Veracruz, mientras Alejo se organizaba con su hermana para que buscara a los
niños, Estieben revisaba videos e imágenes de la emboscada, intentando
descubrir algo que le diera indicios de cómo dar con el paradero de Vilches o
de alguno de sus hombres. Junto a él, estaban dos agentes más y Hugo, todos
abocados a la misma tarea. Los niños y el resto de los adultos, disfrutaban del
jardín y del calorcito de la tarde. Marga y Facundo ya estaban allí y Jano
quería conquistar a Daniela, cosa que resultaba divertidísima para los adultos
que lo escuchaban
JANO:
Cuando sea grande, voy a ser guapote como mi papá y te voy a llevar a pasear en
caballo. ¿Te gustan los caballos?
DANI:
Claro, me encantan... (Sonríe)
JANO:
¡¡Uffff!! Yo tengo tres míos, un nieto y todos los de la hacienda, ¿quieres
uno? Seguro te lo regalo
ALMA:
(Muerta de risa, le hablaba a Horacio) ¿La quiere conquistar con caballos o me
parece a mí?
HORACIO:
Es su arma más fuerte ahora mismo, jajajaja
DANI:
Me encantaría, pero no puedo llevármelo, así que mejor no me lo regalas y me lo
prestas
JANO:
¿Y si le pido a mi papá que te lo lleve a tu casa? (Le da un beso) Eres linda,
linda, no tanto como mi mamá, pero bien lindísima...
FACUNDO:
(Va con él) Tano, no hablá má, guguemo ati, mida (Patea el balón) Cabo gugá tambén
DANI:
Gracias, Jano, ve a jugar con Facu...
FACUNDO
¡¡Ti, mamo gugá iaaa, Cano, mamooo!! (Lo jala)

Jjajajjaaja Conquista con caballos ese Jano es de lo q no hay Dios! Lo amooo♥
ResponderBorrarMirá que Jano ya está apartado, ES MÏO! Jajaja
BorrarAwwwwww mi Pacuno aparecio ya lo extrañaba yaaaa cosita Facuuu me lo como a besos... Ese Jano todo un conquistador con Daniela (cosita) jajajajajajaja
ResponderBorrarPor momentos parece hijo de Alejo, jajaja
BorrarJajajaja Jano EL CONQUISTADOR DE ESPOSAS jajajaja...
ResponderBorrarMíralo al casanova!! Jajajajajaja
BorrarQue amorrr entre Caro y Nano, Diosss!!!! JAJAJAJA Jano es de lo mejor, jajajajajaja, no puedo con él y sus dotes de conquistador.
ResponderBorrarJAAAAAAAAAA!! Es un enano mañoso, JAJAJA
Borrar