miércoles, 18 de diciembre de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 215 - “ÚLTIMAS SEMANAS”



Varias horas habían pasado desde que lograran detectar el celular de Basualdo y todo estaba dispuesto para salir y atraparlo. Por lo mismo, ya todo el mundo había partido de las haciendas hacia sus respectivos destinos y Emiliano, aguardando la orden de salir, miraba el teléfono, dudando de llamar o no hacerlo. Seguía muy enojado con Carolina, pero si algo pasaba...
Páez entró al despacho para checar algunas de las cosas que habían encontrado en el escondite debajo del escritorio.

PÁEZ: ¿Qué tienes, muchacho? Llama de una vez
EMILIANO: En un momento lo hago
PÁEZ: No dejes para después lo que puedes hacer ahora...
EMILIANO: Lo se, es sólo que no se qué decirle a mi hijo
PÁEZ: ¿Por qué no empiezas por decirle cuánto lo amas?
EMILIANO: (Asiente) Pues, si, es la verdad más absoluta de mi vida, mis hijos, mi mujer, mi familia... (Suspira) ¿Cuánto falta para salir?
PÁEZ: Media hora más o menos, habla tranquilo, cuando termines, nos vemos en la entrada...
EMILIANO: ¿El equipo y las armas están listos?
PÁEZ: Está todo listo, sólo falta ultimar un par de detalles y nos ponemos en marcha
EMILIANO: (Levanta el teléfono) Gracias, señor
PÁEZ: De nada (Sale)
EMILIANO: (Marca y atiende Alma) ¡Ey, Almita! ¿Cómo están?
ALMA: Ey, Nanito, nosotros bien, ¿tú?
EMILIANO: Bien, podría decirse que estoy bien. Augusto y Julieta ya van en camino
ALMA: ¿Tú no vienes?
EMILIANO: No, necesitan alguien que conozca la zona, las haciendas y tenga experiencia con armas y situaciones de alto riesgo. ¿Y Nico?
ALMA: Nico está mejor que su papá y yo
CAROLINA: ¿Es Nano? (Su hermana asiente) Déjame hablar con él...
ALMA: Por supuesto. Adiós, Nano, te cuidas...
EMILIANO: Claro, dale unos buenos besotes a ese niñito de mi parte. Te quiero, cuñadita
ALMA: Y yo a ti, cuñadito...
EMILIANO: Lo se, hasta la próxima
CAROLINA: ¿Amor?
EMILIANO: Hola, Carolina...
CAROLINA: Nano, amor, ¿Augusto no te dio mi recado?
EMILIANO: Si me lo dio, pero pasaron algunas cosas y no pude llamar hasta ahora
CAROLINA: Siento lo de antes, no había terminado hablar contigo, pero quería hablar con Tuto antes. ¿Por qué no esperaste?
EMILIANO: Mira, Caro, no es momento de hablar de eso. Pásame a Francisco y después retoma la conversación, por favor
CAROLINA: Está bien, Emiliano (Busca a Fran) Es tu papá, Fran (Le da el teléfono) Quiere hablar contigo (Se va a su cuarto)
FRANCISCO: Hola, papi...
EMILIANO: Hola, mi jinete
FRANCISCO: ¿Cuándo vienes?
EMILIANO: Dentro de unos días, primero tengo cosas que hacer. ¿Cómo lo estás pasando?
FRANCISCO: Mal, quiero que vengas y nada te pase, papi, tú ya no eres policía, ahora eres solamente un papá, pero no entiendes. Por eso Carolina se enojó contigo y yo también (Deja el teléfono y se va)
MARGA: (Lo recoge) ¿Emiliano, sigues ahí?
EMILIANO: Si, Marga, ¿puedes hacerme un favor?
MARGA: Claro, dime...
EMILIANO: Ellos están muy enojados y no me dejaron hablar ni explicarles nada. Diles que los amo más que a mi vida y que este es el final. Esta noche todo se acaba.
MARGA: Y si algo te pasa, ¿qué les digo, Emiliano?
EMILIANO: Que los amo, Marga, es mi única verdad. Ojala me hubieran dejado decírselos yo... Hay algo para el bebé, Caro no lo sabe, si algo me sucede, dile que en el mismo lugar donde me contó que estaba embarazada, le dejé una sorpresa para nuestro hijo (Claudio entra y le hace una seña) Es hora, tengo que irme. Gracias, Marga
MARGA: De nada, Emiliano, cuídate mucho y mantente vivo por ellos, por favor...
EMILIANO: Eso intentaré (Corta y se va. En la entrada, Páez organizaba a los agentes)
PÁEZ: ¡El primer grupo se va conmigo y nos apostamos en los alrededores! El segundo grupo sigue las órdenes de Lanzini, cubriendo las entradas y salidas. Los demás, quedan al mando de Iberbia, él les indicará qué hacer a medida que vayan llegando a sus puestos. ¡Andando!

Dora y Santino llegaron a Veracruz junto a Julieta y Augusto. Lucía y Jano, al ver a su papá entrar, se le fueron encima, besándolo y abrazándolo con locura

JANO: ¡¡Por fin llegas, papáaaaa!!
LUCÍA: Si, pensábamos que no ibas a venir...
AUGUSTO: Les dije que me tardaría unos días, pero que venía si o si... Además, Juli y yo les tenemos una noticia, hermosos
JANO: ¿Qué noticia? ¿Qué noticia?
AUGUSTO: Amor, ¿les dices tú?
LUCÍA: ¡¡Yo se, yo se qué pasa, Jano!!
JANO: ¿¿Quéeeeeee??
LUCÍA: ¿Vamos a tener otro hermanito, verdad?
JULIETA: (Sonríe) Si, asi es...
LUCÍA: ¿¿Viste, enano?? ¡Yo sabía!
JANO: ¡¡Qué bien!! ¿Y este va a ser entero o medio?
JULIETA: (Se ríe) ¿Cómo? No entendí...
JANO: Que si es medio o entero
LUCÍA: ¡Es medio, cabezón! Como el de mamá (Mira a Juli) Medio hermano... (La abraza) ¡¡Qué lindo que tengas un bebé con mi papá!!
JULIETA: ¿Están felices?
JANO: ¡Si! (También la abraza) Nosotros queremos ser hermanos mayores de muchos bebés medios...
AUGUSTO: Esperemos que sean muchos, pero ahora confórmense con dos (Sonríe) ¿Dónde está su madre?
JANO: (Le cambia el gesto) Está arriba, enojada con Nano y ahora no tiene razón, papi, tú dile que no se enoje más
LUCÍA: ¿Por qué no tiene razón?
JANO: Porque Nano está cumpliendo la promesa que me hizo a mí, Lu
AUGUSTO: ¿De qué hablas, Jano?
JANO: Yo se que hay señores malos que quieren lastimarnos a todos y Nano nos cuida porque él es policía
JULIETA: ¿Cómo sabes eso?
JANO: Porque los escuché hablando, papá, en la hacienda y no dije nada. Nano me juró que él no iba a dejar que nadie nos lastime y mamá no puede enojarse por eso, ¡es mala así!
FRANCISCO: (Había escuchado todo) Mi papá ya no es policía, y no tiene que estar allá, tiene que estar aquí conmigo, con Caro y con mi hermanito, no tiene nada que hacer allá (Mira a Jano) Tu mamá no es mala, sólo quiere mucho a mi papá y no quiere que le pase nada igual que yo, pero tú no lo entiendes porque tu papá está ahí, el único que está allá es mi papá y le puede pasar algo... (Sabiendo que le iban a salir las lágrimas, se fue a refugiar con Caro, que entendía lo que él sentía)
AUGUSTO: ¿Alguien me explica qué pasa?
MARGA: Pasa que Carolina y Francisco se pelearon con Emiliano y están los dos un poco sensibles, Augusto
JANO: (Se puso a llorar) No quería que Fran se enojara...
JULIETA: No llores, príncipe, seguro que pronto te perdona, lo que pasa es que tu amigo tiene miedo que algo le pase a su papá, pero no le va a pasar nada...
AUGUSTO: (Sube detrás de Francisco, bastante cabreado y lo detiene) ¿Dónde está Carolina?
AITANA: (Salió y vio la escena) ¿Qué pasa?
AUGUSTO: Pasa que tu hijo está enojado con el mundo y hace llorar al mío y lo peor del caso, es que no sabe nada, porque no sabes, Francisco, no tienes idea de lo que pasa. Antes de decir algo como eso, deberías al menos preguntar o intentar averiguar la verdad, ¿no te parece? ¿Dónde está Caro?
FRANCISCO: (Se suelta) ¿Cuál verdad? ¿Que mientras todos están aquí, mi papá está allá arriesgando su vida? Esa ya la se (Se va corriendo y llorando)
AITANA: Creo que está en su cuarto...
AUGUSTO: Habla con tu hijo, porque está pensando muy mal de su papá, Aitana y el más perjudicado va a ser el mismo Francisco. ¿Cuál es el cuarto de Pampa?
AITANA: La puerta de Carolina es la tercera a la izquierda, y no te preocupes de mi hijo, que ya lo hago yo...
AUGUSTO: Las cosas que le dijo a Jano fueron muy feas, sobre todo para un niño que no lo atacó, ni le dijo nada malo. No quiero meterme, Aitana, quiero muchísimo a Fran, pero fue muy injusto con el enano... (Se va y golpea la puerta que le indicaron) ¿Carolina?
CAROLINA: ¿Quién es?
AUGUSTO: Soy Tuto
CAROLINA: ¿Tuto? Pasa...
AUGUSTO: (Entra) ¿Me puedes explicar cómo está eso de tu pelea con Emiliano?
CAROLINA: ¿Cómo supiste?
AUGUSTO: Francisco acaba de hacer una extensa exclamación al respecto, hasta Jano se llevó una parte y se puso como no tienes idea. Pampa, Emiliano va a estar bien y si está ahí, es porque es el único que puede hacer algo para detener a esos delincuentes
CAROLINA: No es el  único, Augusto, hay bastantes policías que pueden hacerlo, y él ya no es uno, pero no estoy enojada con él por eso...
AUGUSTO: ¡¡Qué no, mujer!! ¿Tú crees que si existiera modo que alguien más lo hiciera, Emiliano estaría allí y no aquí? ¡No lo puedo creer! Tú y Francisco son la misma cosa, unos niñitos caprichudos...
CAROLINA: No, Augusto, lo que pasa es que yo no quiero un héroe muerto, quiero un marido vivo, y es muy fácil decir todas estas cosas, pero ponte en mi lugar por un segundo. Es muy frustrante estar aquí y no saber nada, de todas formas no me enojé con Emiliano por eso, así que no me vengas con tus enojos por lo que piense o no piense... ¿Dónde está Francisco?
AUGUSTO: Emiliano tampoco quiere ser un héroe, quiere ser el papá de sus hijos y de los nuestros, aunque yo esté aquí. No digas que no entiendo cuando tuve que morirme por años para salvarles la vida.... (Respira) Él es el único que conoce a Basualdo y a Zamudio, por eso se quedó. Además, acabo de enterarme que Jano, TU HIJO, le pidió que se quede y nos cuide a todos, pero eso no lo sabías y ¿qué hacemos? No me importa por qué mierda te enojaste con él. Sólo piensa esto, Carolina, si algo llegara a pasarle, lo último que tuvo de ti, fue enojo e indiferencia y no se lo merece. Francisco está con su mamá (Se va)
CAROLINA: ¿Quién me quita este mal presentimiento que tengo? (Se pone la mano en el corazón) Mejor voy a hablar con Francisco (Sale del cuarto)

4 comentarios: