Pablo,
alterado por la actitud de Marina, la siguió y no quitó el dedo del renglón
PABLO:
¿Qué te pasa? ¿Por qué te pones así?
MARINA:
No me pasa nada, Pablo, ve a vigilar a tu hija, quiero estar sola
PABLO:
Está bien, quédate sola si eso te gusta más, pero aquí hay otra cosa que lo de
Candela. Llevas días muy rara, no me quieras ver la cara de estúpido. ¿Qué? ¿Ya
no quieres casarte conmigo?
MARINA:
Si quiero casarme contigo, no es eso, pero parece que no te das cuenta de las
cosas. Ve con Candela y déjame sola...
PABLO:
Si no me doy cuenta de las cosas, dímelas
MARINA:
¿Quieres que te diga que estoy mal? Últimamente sólo estás pendiente de Candela
y su novio ¿quieres cuidar y celar a tu hija? Vete...
PABLO:
(Se sorprende) ¿Qué? No es así, mi amor
MARINA:
(Lo mira) ¿Qué no es así, Pablo? Dime la última vez que estuvimos solos y la
última vez que hicimos el amor... ¿Varios días, verdad?
PABLO:
Me dijiste que estabas adolorida, por eso dejé de buscarte. No se, estás
embarazada y no quería presionarte... (Se acerca) Lo siento, creí que era lo
que esperabas de mí
MARINA:
A veces lo que espero, no es lo que quiero, Pablo...
PABLO:
Tú sabes que no soy un gran intérprete de algunas cosas (Da un paso más hacia
ella) Hay cuestiones en las que tienes que decirme qué pasa. Cuando me pediste
que no buscara cama, yo me hice a un lado y pues, creí que cuando te sintieras
bien, también me lo harías saber... (Más cerca aún) ¿Crees que no te extraño?
MARINA:
No lo parece... (Le da la espalda) Ve con Candela...
PABLO:
¿No lo parece? ¿Qué crees que hago en el baño cuando tardo dos horas en
bañarme? (La abraza por las espalda) ¿Por qué piensas que no me animo a
quedarme a solas contigo? (Se apoya en ella y su erección la presiona contra
las pompas) Es por esto, porque no puedo tenerte cerca sin desearte...
MARINA:
Odio tener que decirte qué puedes o no puedes hacer, toma la iniciativa...
PABLO:
Tú sabes que tengo mis buenas virtudes, pero que leer entre líneas no es una de
ellas... (La va llevando hasta que desaparecen de la vista de cualquiera) Me
dijiste que te dolía y no quiero lastimarte... (Le levanta la falda)
MARINA:
Podrías haberlo intentado, aunque te dijera que no...
PABLO:
¿Y arriesgarme a que te creas que son un tarado insensible? ¿Que sólo quiero
hacerte el amor y nada más? No, para nada, preferí arreglármelas solo y mimarte
de otra manera, así tal vez sabrías que además de tu amante (Le muerde el
lóbulo de la oreja y mete su mano en las pantys) Quiero ser tu compañero...
MARINA:
Eso ya lo se (Gime) Pero lo que conseguiste fue que pensara que ya no me
deseabas...
PABLO:
Si me hubieras visto en la ducha, tendrías la seguridad de lo mucho que te
deseo... (Se baja la cremallera y la hace inclinarse un poco) Pero ahora mismo
disipo tus dudas...
MARINA:
¿Cómo?
PABLO:
(La penetra con fuerza y por detrás) De la única forma que se... (Le toma las
caderas y se mueve rápidamente) Me moría por poseerte así...
MARINA:
(Gime) No te vuelvas a reprimir en la vida...
PABLO:
¿No te duele más? (Le da más duro)
MARINA:
No, no me duele...
PABLO:
(Potencia todo) Me alegra... (Sale de ella, la gira y la alza) Te amo,
perdóname por no demostrarlo como debo hacerlo (La apoya contra un árbol)
MARINA:
No lo vuelvas a hacer, Pablo, por favor...
PABLO:
Si te parece que lo estoy haciendo, sólo dímelo, pero nunca dudes de lo mucho
que te amo y de lo loco que me vuelves... (Beso casi furioso) Voy a acabar, ¿tú
cómo vas?
MARINA:
Acabo contigo...
PABLO:
Te amo...
MARINA:
Y yo a ti...
En
la ciudad de México, Demetrio cenaba con Giovanna y platicaban de algunos
cursos que le habían ofrecido a él.
DEMETRIO:
Es para que mi labor de instructor no sea meramente práctico. Creen que tengo
un perfil que puede capacitar a los cadetes en la parte psicológica
GIOVANNA:
Eso es una excelente noticia, mi amor...
DEMETRIO:
El problema es que para hacer el curso, tengo que irme unos meses, Gio, ¿tú
vendrías conmigo?
GIOVANNA:
¿Ir a dónde?
DEMETRIO:
A Washington...
GIOVANNA:
¿Y qué hay de mi trabajo?
DEMETRIO:
Podrás hacerlo allí, Páez me aseguró que te dará la recomendación para eso...
GIOVANNA:
Entonces, voy contigo (Sonríe)
DEMETRIO:
¿Si? (La besa) ¡¡Perfecto!! (De nuevo) ¿Ya tienes todo listo para irnos a la
boda mañana?
GIOVANNA:
Si...
DEMETRIO:
¿Y para la otra boda, también estás lista?
GIOVANNA:
¿Para la otra boda?
DEMETRIO:
(Le entrega un estuche pequeño) Ajá, para NUESTRA boda... ¿Estás lista para
aceptarme como tu esposo?
GIOVANNA:
¿Qué? (Lo miraba sorprendida)
DEMETRIO:
(Se pone de rodillas frente a ella) Te amo, Gio, mi sueño más grande es formar
una familia a tu lado... (Abre el estuche) ¿Te quieres casar conmigo?
GIOVANNA:
Demi... (Empiezan a caerle lágrimas)
DEMETRIO:
¿Lloras de felicidad porque me vas a decir que si o de tristeza porque me dirás
que no?
GIOVANNA:
¿Decirte que no? (Lo mira) ¿Tengo cara de loca?
DEMETRIO:
Mmmm... A veces si... (Le pone el lacillo) Entonces, Giovanna, ¿te casas
conmigo?
GIOVANNA:
¿A veces si?
DEMETRIO:
(Se levanta) Ajá, cuando te enojas, pones cara de loquita y ¿sabes qué? Me
fascina... (Carraspea la garganta) No me has respondido...
GIOVANNA:
Me acabas de decir que tengo cara de loca...
DEMETRIO:
También dije que me fascinas, ¿esa parte no la escuchaste? (Se sienta otra vez)
GIOVANNA:
Todavía no me creo que mi prometido me haya dicho que tengo cara de loca...
DEMETRIO:
¿Tu prometido? ¡¡Dimeeee!! (Se ríe)
GIOVANNA:
Lee mi cara de loca, futuro señor de Bontempo
DEMETRIO:
¿Futuro señor de Bontempo? Jajajaja, nada de eso... Tú eres la futura de señora
de Kweller...
GIOVANNA:
Me gusta (Sonríe)
DEMETRIO:
Dime que si, no me dijiste que si todavía...
GIOVANNA:
¿Tengo que decírtelo?
DEMETRIO:
Obvio, yo te hice la pregunta formalmente, quiero mi respuesta... (Hace
puchero)
GIOVANNA:
(Se levanta de la silla y va hasta donde está Demetrio) Entonces, el señor
espera una respuesta...
DEMETRIO:
Ajá...
GIOVANNA:
Pues, mi respuesta es... (Se sienta sobre el y lo besa) Si, Demi, quiero ser tu
esposa...
DEMETRIO:
(Sonríe) Te amo, peque (Besote) Te juro que me dedicaré a hacerte feliz...
GIOVANNA:
¿Lo juras? (Sonríe y lo besa)
DEMETRIO:
Mmmm... Solemnemente, preciosa... Me enamoré de ti hace años, cuando entraste a
la central...
GIOVANNA:
¿Hace tanto? (Lo vuelve a besar)
DEMETRIO:
(Asiente) Y tardaste casi tres años en aflojar. Llevamos dos de relación,
"no formal", así que imagina las ganas que tengo de hacerte feliz...
GIOVANNA:
Tuviste mucha paciencia conmigo...
DEMETRIO:
Tú vales la espera...
GIOVANNA:
Ahora me toca a mí conquistarte... (Le agarra la cara y le sonríe)
DEMETRIO:
Me conquistaste cuando Páez nos presentó y tú me miraste y dijiste: “Mucho
gusto, señor...”
GIOVANNA:
¿Tan fácil? No me la creo...
DEMETRIO:
Créelo, porque es verdad...
GIOVANNA:
¿Por qué yo?
DEMETRIO:
¿Por qué no tú?
GIOVANNA:
Era y soy muy complicada, mandona, exigente, etc...
DEMETRIO:
Yo no soy el tipo más afable del mundo y me amas igual... (Beso) Terminemos de
cenar y después dame mi postre...
GIOVANNA:
No... (Lo besa intensamente)
DEMETRIO:
¿No?
GIOVANNA:
No... (Le va quitando la camisa sin cortar los besos)
DEMETRIO:
Ahhhh, vamos con el postre, mamacita, muy bien... ¡¡Me gusta, me gusta!!
Candela
llevaba unas dos semanas con una nueva costumbre medio extraña: no se dejaba la
ropa puesta. La única manera en la que la pequeña se quedaba vestida, al menos
por un rato, era si le gustaba lo que le ponían, pero aún
así, antes o después, se quitaba todo, quedando en calzones nada más. A esto se
debió la carcajada general cuando, en plena ceremonia, al otro día, mientras
ella, Facu y Lucía regaban el camino de pétalos de lirios, se sacó su vestido
rosa...
CAROLINA:
(Aún no le tocaba ir hacia al altar. Estaba con Felipe a un lado y Jano al
otro) Esa niña, Dios, me va a hacer morir de risa...
MARINA:
¡Candela!
CANDELA:
¿Qué?
MARINA:
(Iba hacia ella) ¿Cómo que, qué? Vístete...
CANDELA:
No quiedo dopa, no, no...
MARINA:
Tienes que ponértela
CANDELA:
No quiedo, noooo, ¡tin dopita!
MARINA:
¿Sin ropita? Estás mucho más guapa vestida, Cande...
CANDELA:
(Movía la cabeza negando) ¡¡Tin dopitaaaaa!!
PABLO:
Candela, te vas a dejar vestir y cuidadito con volver a hacer esto, ¿estamos?
(La mira con enojo) Aquí todo el mundo está vestido y no quiero rezongos...
CANDELA:
¿Nojó papá?
PABLO:
Si me enojé, así que ponte la ropa y sin jaleo...
CANDELA:
¡Ta bem!
MARINA:
(La alza y la lleva a la silla) ¿Ves? Ahora no vas a terminar de tirar los
pétalos, hija...

Que bello es Demiiiiiiii, jaaa! JAJAJAJAJAJA ay esa Candela loca!!!
ResponderBorrarMaru, feliz cumpleaños... no, mentira, es feliz año, otra vez, jajajajajajaja.
Jajajajaj, yo te iba a desear un feliz Halloween, jajajajajjaa
BorrarJajajajajajajajajajaj!
BorrarEstaban perdidas las tipas, jajajajaja
BorrarAwww que amor ese Demi otra boda... Hay ya llego el dia del casamiento de mi Nanito y Caro POR FIN!!!! Esa Cande es un caso serio y chistoso... Maru me encanta la historia justo el otro dia estaba viendo una enreavista que le hicieron en vivo a Mariano Martinez esta como el buen vino PAPASITOOOOO y tambien me acorde de LA PAMPA
ResponderBorrarJajajajajajajajajajaja!!!!! Gracias, Vic!!!!
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