lunes, 19 de agosto de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 032





Entre risas y charlas, indirectas y supuestas cosas ignoradas, los cuatro comieron. Al rato, los niños se recostaron bajo un árbol, con sus mantas y se durmieron. Hacía calor, pero no era tan agobiante, así que los pequeños se acomodaron y conciliaron el sueño rápidamente. Muy cerca, detrás de un pequeño arbusto, Emiliano quería saber qué era lo que Carolina deseaba mostrarle...

EMILIANO: ¿Entonces?
CAROLINA: ¿Entonces, qué?
EMILIANO: Dijiste que querías hablar conmigo
CAROLINA: Te dije que quería mostrarte algo, pero tienes que esperar a llegar, no lo tengo aquí...
EMILIANO: Dijiste que querías hablar porque tenías algo que mostrarme. Tengo tantas ganas de mostrarte yo unas cosas...
CAROLINA: No me las muestres... Y lo que quiero enseñarte es un sobre que me enviaron los padres de Augusto...
EMILIANO: ¿Qué contiene?
CAROLINA: No lo se, no lo he abierto...
EMILIANO: Está bien, cuando regresemos, la abrimos juntos... (Se abre la camisa) El sol se siente rico...
CAROLINA: (Se muerde el labio) Si...
EMILIANO: (Se acuesta en la hierba) A ver si me bronceo un poco...
CAROLINA: (No quería mirarlo, así que giró su cabeza al horizonte) ¿Cómo vas con Morena?
EMILIANO: Morena está preñada, Carolina, ¿con quién la cruzaste?
CAROLINA: Con Esfinge...
EMILIANO: Será un hermoso potrillo o yegüita... ¿Por qué no te recuestas y gozas el sol? Está delicioso...
CAROLINA: Estoy bien así, gracias...
EMILIANO: Ok... ¿Qué te parece si lo llamamos Sebastián o Sofía?
CAROLINA: ¿A quién? ¿Al potrillo? Esos no son nombres de caballo
EMILIANO: (Se le pone encima, recostándola) Al hijo que vamos a tener... (La besa)
CAROLINA: ¿Qué?
EMILIANO: Lo que escuchaste, Jano quiere un hermano y se lo daremos...
CAROLINA: Emiliano, por favor...
EMILIANO: No diré más nada, pero vas a ver que así será... (Retoma los besos) Quiero hacerte el amor salvajemente, me enloqueces y si los niños no estuvieran a diez metros de aquí, te juro que te lo hago ya mismo...
CAROLINA: Mejor vamos yendo (Se intenta levantar, pero él no la deja)
EMILIANO: Los indios aún duermen, déjalos y bésame, dijiste que te encantan mis besos y muero por dártelos
CAROLINA: No, porque tus besos llevan a algo más...
EMILIANO: Esta vez no, están los granujas, tengo mis límites
CAROLINA: Confío en ti... (Lo besa y gime con el beso)
EMILIANO: Caro, no te abuses, si gimes así, me torturas... ¿Por qué no nos vemos en la noche y hacemos lo que deseamos tanto?
CAROLINA: No puedo... (No podía dejar de besarlo)
EMILIANO: ¿Por qué no? Hace rato, en tu cama, podías perfectamente
CAROLINA: No es que no quiera, no puedo, Emiliano...
EMILIANO: (La deja) No quieres, porque de poder, puedes... (Se pone de pie y comienza a guardar las cosas en la cesta)
CAROLINA: No puedo porque tengo algo que hacer, no porque no quiera... (Cada vez que dejaba de tocarla, se sentía como si estuviera cubierta de hielo)
EMILIANO: (La mira) ¿Qué tienes que hacer?
CAROLINA: Voy a ir a Terranova...
EMILIANO: ¿A qué?
CAROLINA: A comenzar mi plan...
EMILIANO: No, tú no vas a ir a ningún lado. Dijimos que primero hablarías con Estieben y él no regresa aún. (Deja lo que está haciendo) Júrame que vas a esperar
CAROLINA: Casi te matan y eso no se puede quedar así...
EMILIANO: Y no lo hará, claro que van a pagar por eso y por todo. (La besa) Hagamos las cosas bien, por favor. Tenemos que saber qué novedades tiene el comisario y tratar de reunir más información. Caro, esto no tiene que ser una guerra, tenemos que dar un único golpe y certero, dejándolos sin respuesta. Ya sabemos que Santiago corrió a Basualdo y que suspendió a los otros tipos. Más que eso, no puede hacer y volver a reclamar, no tiene caso.
CAROLINA: Pero...
EMILIANO: (Otro beso) Sin peros, tenemos que ser más inteligentes que ellos y no demostrar el coraje que cargamos... Pasa la noche conmigo, hagamos el amor y deja lo demás para otro momento. Te espero en mi cabaña, después que los enanos se hayan dormido...
JANO: (Se despierta) ¿Mami?
CAROLINA: (Se acerca a su hijo) Aquí estoy...
JANO: (Ella lo alza) Vamos a casa, mami, quiero dormir en mi cama...
EMILIANO: (Carga a Lucía que estaba dormidísima) Vamos, campeón...

Nano ayuda a Caro a subir con Jano a Caramelo y él hace lo mismo con Lucía. Toma, además, las riendas de Esfinge y Morena y se encaminan tranquilamente hacia la casa grande. Iban despacio, en silencio, mirándose. Llegaron casi de noche y llevaron a los pequeños a sus camas. Después, Nano dejó a la madre con sus pollitos y bajó. En la sala, se encontró con los Mouriño

EMILIANO: ¡Hola, señor! (Estrecha las manos)
FELIPE: Hola, Emiliano. ¿Todo en orden?
EMILIANO: Si. Sólo subí a acostar a Jano que se durmió en la pradera. Señora, ¿cómo le va?
ISABEL: Muy bien, muchacho y me alegro de ver que te recuperaste del todo.
EMILIANO: Muchas gracias. Ahora, les pido un permiso, mi día de trabajo aún no termina. Que sigan bien... (Se despide y sale)
ISABEL: Me gusta este chico, es responsable y muy bueno con los niños, dos cualidades excelentes en un hombre (Sonríe)
FELIPE: Pienso lo mismo, mujer, Emiliano es todo un hombre...
ISABEL: Si, pero no para tu hija...
FELIPE: Ya te dije que eso es una tontería. Pampa jamás se fijaría en un muchacho como él.
ALMA: ¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo Emiliano?
ISABEL: Que no es millonario, hija, ¿no conoces a tu padre?
FELIPE: Augusto no era un hombre adinerado y no me opuse. Horacio no lo es y ya hicimos las paces con eso. Sólo digo que Emiliano no es la clase de persona que despertaría amor en tu hermana, nada más...
ALMA: Yo no opino lo mismo, pero no voy a discutir con ustedes...
FELIPE: Nadie quiere discutir...
ISABEL: A ver, viejo, dime algo. Si Pampa se fijara en un hombre como él, ¿qué harías?
FELIPE: Nada, mujer, ya entendí que mis hijos deciden solos, sin mi intervención y lo que ella elija, estará bien. Los cuatro son adultos y saben lo que hacen... Bueno, Pablo aún no madura, pero ya lo hará...
ALMA: Entonces, no entendí tu comentario, papá...
CAROLINA: ¿Qué sucede aquí?
FELIPE: Pasa que tu hermana no me deja pasar ni una, mi vida (La abraza y besa) ¿Cómo estás?
CAROLINA: Bien, papá (Sonríe) ¿Y ustedes?
ISABEL: ¡Perfectos, hija! Pero venimos de pasadita. Nos quedamos hasta mañana y ya nos vamos a Buenos Aires
CAROLINA: ¿Tan poquito?
FELIPE: Si, queremos hacer todo ahora y así volvemos a tiempo para el nacimiento de la hija de tu hermano y podemos estar cerca para los últimos meses del embarazo de la rezongona menor... (Se acerca a Alma y la abraza)
CAROLINA: Entonces, bienvenidos (Sonríe) ¿Ya cenaron?
ISABEL: No, para nada, pero antes de comer, quiero cambiarme la ropa
FELIPE: Subamos, pues y díganle a Pablo que aparezca... (Suben)
EMILIANO: (Entra) Los caballos que mandamos esta mañana a la ciudad, fueron aprobados, ¿le dice a su padre, señora o le digo yo?
CAROLINA: Díselo tú, pero más tarde, porque ahora se fue a cambiar...
ALMA: Los dejo solos...
EMILIANO: No, señora Alma, no hace falta. Me retiro (Se va)
ALMA: (Se miran con Caro) ¿Qué fue eso?
CAROLINA: Ni idea... (Salió a buscarlo, pero no lo vio) ¿Dónde te metiste?
EMILIANO: (Estaba detrás de ella) ¿A quién buscas?
CAROLINA: A ti...
EMILIANO: Tú dirás...
CAROLINA: ¿Qué te pasa?
EMILIANO: Nada, ¿por?
CAROLINA: ¿Y qué fue lo de ahí dentro?
EMILIANO: Ah, eso. Evitaba tentarme, por tus padres. Puse un poco de distancia, nada más... (La jala con él) Tenerte cerca y no besarte, me resulta casi imposible (La fue llevando hacia un recoveco en las caballerizas)
CAROLINA: ¿Y eso de "señora"? Trabajas conmigo, no para mí...
EMILIANO: Puro teatro... (La apoya contra una pared y la besa) Te lo haría aquí y ahora, hermosa, ya no aguanto más...
CAROLINA: Me esperan para cenar...
EMILIANO: Supongo que si y yo te espero para amarte y recorrerte entera, Caro... (Más besos)
CAROLINA: No me digas esas cosas... (Gime)
EMILIANO: Te las digo y te las quiero hacer, mi amor... (Le desabrocha el pantalón y mete su mano, jugando con sus dedos en el suave sexo de Carolina) Se que lo deseas como yo y que te hierve la sangre conmigo. Aunque lo niegues, lo puedo sentir... (Toca más) Hagamos el amor, por favor, te lo suplico...
CAROLINA: Hazme el amor...
EMILIANO: (Se tiran al piso, bien escondidos y él le quita el pantalón) No te vas a arrepentir, preciosa... (Le agarra las manos y se las pone en la hebilla del cinto) Libérame...
CAROLINA: (Lo hace) Estás loco, Emiliano...
EMILIANO: (La besa) Completamente loco de amor por ti, Carolina, ¿no lo entiendes? Te has vuelto el aire que respiro... (Le abre las piernas, corre las pantys y la penetra fuertemente) Si, ¡qué delicia! (Se mueve rápido) Iba a explotar...
CAROLINA: ¿Me quieres sólo para esto?
EMILIANO: (Se detiene, sale de ella y la mira) No puedo creer que pienses eso de mí... (Busca el pantalón y se lo da) Vístete y ve a cenar, Carolina...
CAROLINA: Sólo preguntaba, no lo pienso, nomás quiero escuchar la respuesta de tu boca...
EMILIANO: Te quiero para pasarme la vida contigo, pero es obvio que no me crees. (Se arregla su ropa) Cuando se te aclare la cabeza, búscame
CAROLINA: Te creo...
EMILIANO: Vaya a cenar, señora...
CAROLINA: (Se viste) ¿Otra vez el "señora"?
EMILIANO: Si, se que te molesta.
CAROLINA: (Lo mira) ¿Lo haces para molestarme? Está bien, Emiliano, adiós...
EMILIANO: Lo hago para que reacciones y cuando quieras saber lo que siento por ti, cuando te decidas a creerme, sabes bien dónde buscarme. ¡Buen provecho! (Se va a la casa de huéspedes)
CAROLINA: Dios, ¿por qué es tan difícil? (Entra a la casa)
ALMA: ¿Y? (Se ríe y le acomoda la camisa) ¡Ve a cambiarte que estás llena de tierra!
CAROLINA: No te rías así, no pasó nada (Subió enojada a su cuarto)
ALMA: ¡Tampoco voy a llorar, oye! Jajajaja...

14 comentarios:

  1. Esta Caro tiene el don de arruinar los momentos tan intimos entre ellos jajajaja mira lo que se le ocurre preguntarle a Emiliano que barbaro con esa mujer.... que no es suficiente el amor que tiene Emiliano por ella que lo demuestra dia a dia... si sigue asi de negativa Carolina que Emiliano se busque otra y que vea que si sigue en ese plan de ser de piedra le van a sacar a Emiliano... y los papas de Caro ni se imaginan dr que Carolina se enamoro de Emiliano

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Para mí que Isabel si se lo imagina, pero ¿quién sabes? Jajajajaaaaaa

      Borrar
  2. aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    no llegaron ni a la mitad!! Caro la has mega embarrado pero tambien entiendo porque le preguntas eso a Nano!!

    Diiiiiiooosss miiioooooo!! Que llegue la "reconciliacion"!!!!!!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajajjaa, Ambar, Caro no debería dudar, pero es parte de ella!

      Borrar
  3. Aaaaaaaaahhhh, yo la matoooooooo!!!!!! ¡La mato, la mato, la mato! Si no interrumpen otros, interrumpe ella-.- jajajajajajajajajaja, Carolina se pasó, pobre Emiliano, su cojonera no debe ser normal, jajajajajajajaja.

    ResponderBorrar
  4. Jajajajajajaja pobre va tener q bańarse con agua fría jajajajajajaja

    ResponderBorrar
  5. nooooo qedarte asiii a medias..pinche Caro jajjaaj,yooo con uno como Nano me dejo violar que noo? XD
    esta buenisima Maru sos una Genia ;)

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Jajajajajjaa!! Totalmente, si me quiere sólo para eso, ¡¡qué se atasqueee!!

      Borrar
  6. La risa era xq la parte final me causo gracia jajaja y xq le dijo senhora a caro emiliano jajaja

    ResponderBorrar