Entre
risas y charlas, indirectas y supuestas cosas ignoradas, los cuatro comieron.
Al rato, los niños se recostaron bajo un árbol, con sus mantas y se durmieron.
Hacía calor, pero no era tan agobiante, así que los pequeños se acomodaron y
conciliaron el sueño rápidamente. Muy cerca, detrás de un pequeño arbusto,
Emiliano quería saber qué era lo que Carolina deseaba mostrarle...
EMILIANO:
¿Entonces?
CAROLINA:
¿Entonces, qué?
EMILIANO:
Dijiste que querías hablar conmigo
CAROLINA:
Te dije que quería mostrarte algo, pero tienes que esperar a llegar, no lo
tengo aquí...
EMILIANO:
Dijiste que querías hablar porque tenías algo que mostrarme. Tengo tantas ganas
de mostrarte yo unas cosas...
CAROLINA:
No me las muestres... Y lo que quiero enseñarte es un sobre que me enviaron los
padres de Augusto...
EMILIANO:
¿Qué contiene?
CAROLINA:
No lo se, no lo he abierto...
EMILIANO:
Está bien, cuando regresemos, la abrimos juntos... (Se abre la camisa) El sol
se siente rico...
CAROLINA:
(Se muerde el labio) Si...
EMILIANO:
(Se acuesta en la hierba) A ver si me bronceo un poco...
CAROLINA:
(No quería mirarlo, así que giró su cabeza al horizonte) ¿Cómo vas con Morena?
EMILIANO:
Morena está preñada, Carolina, ¿con quién la cruzaste?
CAROLINA:
Con Esfinge...
EMILIANO:
Será un hermoso potrillo o yegüita... ¿Por qué no te recuestas y gozas el sol?
Está delicioso...
CAROLINA:
Estoy bien así, gracias...
EMILIANO:
Ok... ¿Qué te parece si lo llamamos Sebastián o Sofía?
CAROLINA:
¿A quién? ¿Al potrillo? Esos no son nombres de caballo
EMILIANO:
(Se le pone encima, recostándola) Al hijo que vamos a tener... (La besa)
CAROLINA:
¿Qué?
EMILIANO:
Lo que escuchaste, Jano quiere un hermano y se lo daremos...
CAROLINA:
Emiliano, por favor...
EMILIANO:
No diré más nada, pero vas a ver que así será... (Retoma los besos) Quiero
hacerte el amor salvajemente, me enloqueces y si los niños no estuvieran a diez
metros de aquí, te juro que te lo hago ya mismo...
CAROLINA:
Mejor vamos yendo (Se intenta levantar, pero él no la deja)
EMILIANO:
Los indios aún duermen, déjalos y bésame, dijiste que te encantan mis besos y
muero por dártelos
CAROLINA:
No, porque tus besos llevan a algo más...
EMILIANO:
Esta vez no, están los granujas, tengo mis límites
CAROLINA:
Confío en ti... (Lo besa y gime con el beso)
EMILIANO:
Caro, no te abuses, si gimes así, me torturas... ¿Por qué no nos vemos en la
noche y hacemos lo que deseamos tanto?
CAROLINA:
No puedo... (No podía dejar de besarlo)
EMILIANO:
¿Por qué no? Hace rato, en tu cama, podías perfectamente
CAROLINA:
No es que no quiera, no puedo, Emiliano...
EMILIANO:
(La deja) No quieres, porque de poder, puedes... (Se pone de pie y comienza a
guardar las cosas en la cesta)
CAROLINA:
No puedo porque tengo algo que hacer, no porque no quiera... (Cada vez que
dejaba de tocarla, se sentía como si estuviera cubierta de hielo)
EMILIANO:
(La mira) ¿Qué tienes que hacer?
CAROLINA:
Voy a ir a Terranova...
EMILIANO:
¿A qué?
CAROLINA:
A comenzar mi plan...
EMILIANO:
No, tú no vas a ir a ningún lado. Dijimos que primero hablarías con Estieben y
él no regresa aún. (Deja lo que está haciendo) Júrame que vas a esperar
CAROLINA:
Casi te matan y eso no se puede quedar así...
EMILIANO:
Y no lo hará, claro que van a pagar por eso y por todo. (La besa) Hagamos las
cosas bien, por favor. Tenemos que saber qué novedades tiene el comisario y
tratar de reunir más información. Caro, esto no tiene que ser una guerra,
tenemos que dar un único golpe y certero, dejándolos sin respuesta. Ya sabemos
que Santiago corrió a Basualdo y que suspendió a los otros tipos. Más que eso,
no puede hacer y volver a reclamar, no tiene caso.
CAROLINA:
Pero...
EMILIANO:
(Otro beso) Sin peros, tenemos que ser más inteligentes que ellos y no
demostrar el coraje que cargamos... Pasa la noche conmigo, hagamos el amor y
deja lo demás para otro momento. Te espero en mi cabaña, después que los enanos
se hayan dormido...
JANO:
(Se despierta) ¿Mami?
CAROLINA:
(Se acerca a su hijo) Aquí estoy...
JANO:
(Ella lo alza) Vamos a casa, mami, quiero dormir en mi cama...
EMILIANO:
(Carga a Lucía que estaba dormidísima) Vamos, campeón...
Nano
ayuda a Caro a subir con Jano a Caramelo y él hace lo mismo con Lucía. Toma,
además, las riendas de Esfinge y Morena y se encaminan tranquilamente hacia la
casa grande. Iban despacio, en silencio, mirándose. Llegaron casi de noche y llevaron
a los pequeños a sus camas. Después, Nano dejó a la madre con sus pollitos y
bajó. En la sala, se encontró con los Mouriño
EMILIANO:
¡Hola, señor! (Estrecha las manos)
FELIPE:
Hola, Emiliano. ¿Todo en orden?
EMILIANO:
Si. Sólo subí a acostar a Jano que se durmió en la pradera. Señora, ¿cómo le
va?
ISABEL:
Muy bien, muchacho y me alegro de ver que te recuperaste del todo.
EMILIANO:
Muchas gracias. Ahora, les pido un permiso, mi día de trabajo aún no termina.
Que sigan bien... (Se despide y sale)
ISABEL:
Me gusta este chico, es responsable y muy bueno con los niños, dos cualidades
excelentes en un hombre (Sonríe)
FELIPE:
Pienso lo mismo, mujer, Emiliano es todo un hombre...
ISABEL:
Si, pero no para tu hija...
FELIPE:
Ya te dije que eso es una tontería. Pampa jamás se fijaría en un muchacho como
él.
ALMA:
¿Por qué no? ¿Qué tiene de malo Emiliano?
ISABEL:
Que no es millonario, hija, ¿no conoces a tu padre?
FELIPE:
Augusto no era un hombre adinerado y no me opuse. Horacio no lo es y ya hicimos
las paces con eso. Sólo digo que Emiliano no es la clase de persona que
despertaría amor en tu hermana, nada más...
ALMA:
Yo no opino lo mismo, pero no voy a discutir con ustedes...
FELIPE:
Nadie quiere discutir...
ISABEL:
A ver, viejo, dime algo. Si Pampa se fijara en un hombre como él, ¿qué harías?
FELIPE:
Nada, mujer, ya entendí que mis hijos deciden solos, sin mi intervención y lo
que ella elija, estará bien. Los cuatro son adultos y saben lo que hacen...
Bueno, Pablo aún no madura, pero ya lo hará...
ALMA:
Entonces, no entendí tu comentario, papá...
CAROLINA:
¿Qué sucede aquí?
FELIPE:
Pasa que tu hermana no me deja pasar ni una, mi vida (La abraza y besa) ¿Cómo
estás?
CAROLINA:
Bien, papá (Sonríe) ¿Y ustedes?
ISABEL:
¡Perfectos, hija! Pero venimos de pasadita. Nos quedamos hasta mañana y ya nos
vamos a Buenos Aires
CAROLINA:
¿Tan poquito?
FELIPE:
Si, queremos hacer todo ahora y así volvemos a tiempo para el nacimiento de la
hija de tu hermano y podemos estar cerca para los últimos meses del embarazo de
la rezongona menor... (Se acerca a Alma y la abraza)
CAROLINA:
Entonces, bienvenidos (Sonríe) ¿Ya cenaron?
ISABEL:
No, para nada, pero antes de comer, quiero cambiarme la ropa
FELIPE:
Subamos, pues y díganle a Pablo que aparezca... (Suben)
EMILIANO:
(Entra) Los caballos que mandamos esta mañana a la ciudad, fueron aprobados,
¿le dice a su padre, señora o le digo yo?
CAROLINA:
Díselo tú, pero más tarde, porque ahora se fue a cambiar...
ALMA:
Los dejo solos...
EMILIANO:
No, señora Alma, no hace falta. Me retiro (Se va)
ALMA:
(Se miran con Caro) ¿Qué fue eso?
CAROLINA:
Ni idea... (Salió a buscarlo, pero no lo vio) ¿Dónde te metiste?
EMILIANO:
(Estaba detrás de ella) ¿A quién buscas?
CAROLINA:
A ti...
EMILIANO:
Tú dirás...
CAROLINA:
¿Qué te pasa?
EMILIANO:
Nada, ¿por?
CAROLINA:
¿Y qué fue lo de ahí dentro?
EMILIANO:
Ah, eso. Evitaba tentarme, por tus padres. Puse un poco de distancia, nada
más... (La jala con él) Tenerte cerca y no besarte, me resulta casi imposible
(La fue llevando hacia un recoveco en las caballerizas)
CAROLINA:
¿Y eso de "señora"? Trabajas conmigo, no para mí...
EMILIANO:
Puro teatro... (La apoya contra una pared y la besa) Te lo haría aquí y ahora,
hermosa, ya no aguanto más...
CAROLINA:
Me esperan para cenar...
EMILIANO:
Supongo que si y yo te espero para amarte y recorrerte entera, Caro... (Más
besos)
CAROLINA:
No me digas esas cosas... (Gime)
EMILIANO:
Te las digo y te las quiero hacer, mi amor... (Le desabrocha el pantalón y mete
su mano, jugando con sus dedos en el suave sexo de Carolina) Se que lo deseas
como yo y que te hierve la sangre conmigo. Aunque lo niegues, lo puedo
sentir... (Toca más) Hagamos el amor, por favor, te lo suplico...
CAROLINA:
Hazme el amor...
EMILIANO:
(Se tiran al piso, bien escondidos y él le quita el pantalón) No te vas a
arrepentir, preciosa... (Le agarra las manos y se las pone en la hebilla del
cinto) Libérame...
CAROLINA:
(Lo hace) Estás loco, Emiliano...
EMILIANO:
(La besa) Completamente loco de amor por ti, Carolina, ¿no lo entiendes? Te has
vuelto el aire que respiro... (Le abre las piernas, corre las pantys y la
penetra fuertemente) Si, ¡qué delicia! (Se mueve rápido) Iba a explotar...
CAROLINA:
¿Me quieres sólo para esto?
EMILIANO:
(Se detiene, sale de ella y la mira) No puedo creer que pienses eso de mí... (Busca
el pantalón y se lo da) Vístete y ve a cenar, Carolina...
CAROLINA:
Sólo preguntaba, no lo pienso, nomás quiero escuchar la respuesta de tu boca...
EMILIANO:
Te quiero para pasarme la vida contigo, pero es obvio que no me crees. (Se
arregla su ropa) Cuando se te aclare la cabeza, búscame
CAROLINA:
Te creo...
EMILIANO:
Vaya a cenar, señora...
CAROLINA:
(Se viste) ¿Otra vez el "señora"?
EMILIANO:
Si, se que te molesta.
CAROLINA:
(Lo mira) ¿Lo haces para molestarme? Está bien, Emiliano, adiós...
EMILIANO:
Lo hago para que reacciones y cuando quieras saber lo que siento por ti, cuando
te decidas a creerme, sabes bien dónde buscarme. ¡Buen provecho! (Se va a la
casa de huéspedes)
CAROLINA:
Dios, ¿por qué es tan difícil? (Entra a la casa)
ALMA:
¿Y? (Se ríe y le acomoda la camisa) ¡Ve a cambiarte que estás llena de tierra!
CAROLINA:
No te rías así, no pasó nada (Subió enojada a su cuarto)
ALMA:
¡Tampoco voy a llorar, oye! Jajajaja...

Esta Caro tiene el don de arruinar los momentos tan intimos entre ellos jajajaja mira lo que se le ocurre preguntarle a Emiliano que barbaro con esa mujer.... que no es suficiente el amor que tiene Emiliano por ella que lo demuestra dia a dia... si sigue asi de negativa Carolina que Emiliano se busque otra y que vea que si sigue en ese plan de ser de piedra le van a sacar a Emiliano... y los papas de Caro ni se imaginan dr que Carolina se enamoro de Emiliano
ResponderBorrarPara mí que Isabel si se lo imagina, pero ¿quién sabes? Jajajajaaaaaa
BorrarJajajjajajajjajajajajajaja!!!!
ResponderBorrarY esa risa, Rebe?? Jajajjajaja
Borraraaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderBorrarno llegaron ni a la mitad!! Caro la has mega embarrado pero tambien entiendo porque le preguntas eso a Nano!!
Diiiiiiooosss miiioooooo!! Que llegue la "reconciliacion"!!!!!!
Jajajajjaa, Ambar, Caro no debería dudar, pero es parte de ella!
BorrarAaaaaaaaahhhh, yo la matoooooooo!!!!!! ¡La mato, la mato, la mato! Si no interrumpen otros, interrumpe ella-.- jajajajajajajajajaja, Carolina se pasó, pobre Emiliano, su cojonera no debe ser normal, jajajajajajajaja.
ResponderBorrarDebe andar con un dolor de huuuueeeeeeeeeeeeeee...
BorrarJajajajajajaja pobre va tener q bańarse con agua fría jajajajajajaja
ResponderBorrarUna tina con hielo de iceberg, jajajajajaa
Borrarnooooo qedarte asiii a medias..pinche Caro jajjaaj,yooo con uno como Nano me dejo violar que noo? XD
ResponderBorraresta buenisima Maru sos una Genia ;)
Jajajajajjaa!! Totalmente, si me quiere sólo para eso, ¡¡qué se atasqueee!!
BorrarLa risa era xq la parte final me causo gracia jajaja y xq le dijo senhora a caro emiliano jajaja
ResponderBorrarAhhhh, jajajajjajajaj, ahora entiendooooooooo!!!
Borrar