Intentando
despejar su cabeza, aclarar sus ideas, Nano fue hasta el bar del pueblo. Entró
y pidió un tequila, pero a ese, le siguieron varios tragos más...
EMILIANO:
¡Sirva otra, cantinero!
OMAR:
(Se sienta a su lado) Iba para mi casa, te vi entrar aquí y me dije "Omar,
es hora que te eches un par de tequilas"...
EMILIANO:
¡Viniste al lugar correcto!
OMAR:
¿Por qué traes esa cara?
EMILIANO:
Mi corazón, Omar, se equivoca como un imbécil...
ZAMUDIO:
¡¡A ti te quería agarrar, fulano!!
EMILIANO:
(Se gira) ¿Qué te pasa? ¿Quieres más?
ZAMUDIO:
La patrona me botó por tu culpa (Le lanza un puñetazo)
EMILIANO:
(Cae por el golpe) ¡Te botó porque eres un lengua floja! (Se levanta y se
trenzan en una riña)
PABLO:
(En el despacho, atiende el teléfono) ¿Si, bueno?
OMAR:
¿Pablo? Soy Omar Fuertes, el veterinario
PABLO:
Si, si, dime, ¿qué puedo hacer por ti?
CAROLINA:
(En su cama, pensaba en Nano) ¿Dónde te metiste, mi amor? ¿Por qué no llegas?
PABLO:
(Golpea la puerta) ¡¡Caro, ábreme!!
CAROLINA:
(Abre) ¿Qué pasa?
PABLO:
Emiliano está detenido...
CAROLINA:
¿Qué? ¿Dónde? (Coge su bolso)
PABLO:
Te cuento en el camino, ¡vamos!
EMILIANO:
(Se sobaba los golpes y miraba a Zamudio, encerrado en la celda contigua)
¡Imbécil! Para lo próxima, te va peor
ZAMUDIO:
(Estaba todo rotoso) ¡Ya no jales, pues!
EMILIANO:
Si cierras el hocico, nada va a pasar
ZAMUDIO:
Calladito ando...
OFICIAL:
Señor Iberbia, el comisario quiere verlo
EMILIANO:
(Le abren la reja) ¿Para qué?
OFICIAL:
No pregunte y camine...
ZAMUDIO:
Segurito ya vinieron a sacarte y apuesto que fue esa puta de Carolina
Mouriño...
EMILIANO:
(Lo agarra por entre las rejas y lo golpea) ¡Te dije que te callaras, pendejo!
(Lo hacía darse contra los fierros de la celda)
OFICIAL:
(Intentaba sacarlo de ahí) ¡¡Suéltelo, suéltelo!!
EMILIANO:
¿Qué parte de "cerrar el hocico" no entiendes, maldito? ¡¡No hablas
así de ella!!
OFICIAL:
¡¡Medina, ven aquí y ayúdame!!
MEDINA:
(Lo mira, sentado en la silla de su escritorio) Déjalo que entre y le rompa el
alma, por hablador...
OFICIAL:
¿Qué?
MEDINA:
La Pampa es sagrada en este pueblo, pues...
EMILIANO:
(Seguía dándole) ¿Ya te cansaste, perro?
PABLO:
(Entraba con su hermana) ¡Ahí está y míralo!
EMILIANO:
¿Le vas a seguir, infeliz?
CAROLINA:
¡EMILIANO, DÉJALO!
EMILIANO:
(Lo suelta de inmediato) Te salvaron...
CAROLINA:
(Mira a Zamudio) Ojala te dejen un buen tiempo ahí, por infeliz y poco hombre
ZAMUDIO:
¿Quieres hacerme compañía, Golfa?
EMILIANO:
(Lo vuelve a agarrar) ¡Te mato, TE MATO!
MEDINA:
(Se para y lo saca de allí) ¡Déjalo! Oficial, lo lleva al calabozo y lo deja
ahí hasta que el comisario se acuerde de ver su caso... (Se lleva a Emiliano)
Tranquilo o no te vas a ir de aquí, hombre...
OFICIAL:
(Entra y levanta a Zamudio) ¡Mira que eres estúpido, José! (Se lo lleva)
MEDINA:
Señora Mouriño, aguarde aquí, por favor... (Se va con Nano y vuelve solo) Usted
dirá...
CAROLINA:
Vine a por mi empleado…
MEDINA:
En unos minutos sale, el comisario está hablando con él. Tome asiento, por
favor
PABLO:
¿Qué fue lo que pasó?
MEDINA:
Emiliano estaba en el bar del pueblo, tomando algo con Omar y Zamudio le buscó
pelea. Se trenzaron y el oficial López los tuvo que traer. Pero bueno, todo el
mundo dice lo mismo y Zamudio es responsable, Nano sólo se defendió... Mejor
dicho, la defendió a usted. (Piensa) Bah, Emiliano y todos los del bar, casi lo
linchan...
CAROLINA:
¿Usted es amigo de Emiliano?
MEDINA: Amigo, amigo, no, pero Nano es buena gente y siempre que viene al pueblo trae cosas para los que menos tienen y además, está al pendiente de los niños del orfanato. Hace poquito que llegó, usted lo sabe, pero se ha hecho querer mucho. Todos en La Cruz lo respetan y lo aprecian
PABLO: ¿Zamudio lo lastimó?
MEDINA: Se golpearon los dos, se molieron a palos, pero Nano lo dejó para internarlo…
MEDINA: Amigo, amigo, no, pero Nano es buena gente y siempre que viene al pueblo trae cosas para los que menos tienen y además, está al pendiente de los niños del orfanato. Hace poquito que llegó, usted lo sabe, pero se ha hecho querer mucho. Todos en La Cruz lo respetan y lo aprecian
PABLO: ¿Zamudio lo lastimó?
MEDINA: Se golpearon los dos, se molieron a palos, pero Nano lo dejó para internarlo…
CAROLINA:
Pues, bien merecido se lo tiene...
MEDINA:
Zamudio es un buscapleitos, siempre lo fue y nadie lo había puesto en su sitio,
hasta ahora
PABLO:
¿Por qué dice que todo el bar casi lo lincha?
MEDINA:
Ustedes saben que en el pueblo se los quiere mucho, Don Pablo y cuando
escucharon lo que José decía, se le fueron encima
PABLO:
¿Qué decía?
MEDINA:
Estupideces sobre su familia... Además, dicen las malas lenguas, que se lo vio
hablando con la lacra de la región y desde entonces, está peor que nunca
PABLO:
¿La lacra?
MEDINA
y CAROLINA: ¡Santiago Terranova!
PABLO:
¿Por qué "la lacra"?
MEDINA:
Todos saben que ese tipejo no es buena gente y que muchas de las cosas raras
que suceden, vienen de su mano. Lo de Fermín, sin ir más lejos. No hay pruebas
que lo condenen, pero todo apunta a que lo mató uno de sus vaqueros y cuando la
lacra lo supo, ¡magia! Basualdito se esfumó. Lo que le hizo a Lalo y al mismo
Nano, eso fue deliberado, joven...
CAROLINA:
Exacto, hermanito, pero ya te pondré al tanto de todo, ahora sólo quiero sacar
de aquí a Emiliano e irme a la hacienda...
EMILIANO:
Ya podemos irnos... (Estrecha la mano de Medina) Gracias, Eduardo...
MEDINA:
No hay problema, Nano. ¿Vas el domingo? (Mira a los Mouriño) Hay un juego de
fútbol en el orfanato
EMILIANO:
No me lo pierdo por nada.
MEDINA:
¡Genial! Adiós y te cuidas...
EMILIANO:
Lo hago, lo hago...
PABLO:
(Lo ve golpeado) ¿Puedes solo?
EMILIANO:
Si, gracias... (Sale)
CAROLINA:
Vamos, Pablo... (Salen detrás de Emiliano)
EMILIANO:
Gracias por venir a buscarme, no debieron hacerlo... Nos vemos en la
hacienda... (Va hasta el carro)
PABLO:
(Codea a Caro) ¡Ve con él, mensa!
CAROLINA:
¿Para qué? No me quiere cerca...
PABLO:
¡Tan lista para algunas cosas y tan lenta para otras! Ve...
CAROLINA:
(Le hace cara su hermano) Espera, Emiliano, voy contigo...
PABLO:
Adiós...
EMILIANO:
(Le abre la puerta) Gracias...
CAROLINA:
(Se sube ella al volante) ¿Te duele algo?
EMILIANO:
Todo...
CAROLINA:
Lo siento, todo esto es por mi culpa, por defender mi nombre...
EMILIANO:
No digas eso, la culpa la tiene ese patán, maldito hablador...
CAROLINA:
Gracias por defenderme...
EMILIANO:
Nadie va a faltarte al respeto en mi presencia...
CAROLINA:
Siento lo de esta tarde...
EMILIANO:
No lo sientas, no puedes obligarte a sentir lo que no sientes y yo tampoco
pretendo que lo hagas.
CAROLINA:
Debí guardarme mi orgullo y apoyarte porque se por lo que estás pasando, lo de
tu hijo te tiene mal y yo lo único que hice fue empeorarlo...
EMILIANO:
Caro, no te persigas. Es mi culpa, yo quiero creer que sientes lo mismo que yo
y no es así. Tengo que aceptarlo
CAROLINA:
¿Qué tiene que ver lo que sienta yo con que estés mal porque extrañas a tu
hijo?
EMILIANO:
Nada, pero es lo que siento...
CAROLINA:
(Odiaba mentirle, pero no podía sincerarse aún) No se lo que siento por ti, se
que es algo muy fuerte, pero no se si es amor...
EMILIANO:
(Le acaricia el rostro) No te hagas problema, hermosa, soy yo quien debe
aceptar que le tocó perder...
CAROLINA:
(Llegan a la hacienda) No pierdes...
EMILIANO:
Si pierdo, pero eso no me va a echar de tu lado. Nada cambió, seguiré aquí y
lograremos nuestro objetivo... Gracias por ir a buscarme y por traerme (Se
baja) Hasta mañana...
CAROLINA:
Hasta mañana... (Se apoya en el volante) Perdemos los dos...
PABLO:
(Llega detrás de ellos. Baja del carro y va con Caro) ¿Qué pasó?
CAROLINA:
Nada... (Se baja del carro y se va a las caballerizas)
PABLO:
(La sigue) Ahhhh, eso es todo un problema, ahora, me pregunto yo, ¿por qué no
vas y haces que pase algo, Carolina?
CAROLINA:
Porque no tengo el valor, Pablo, por eso (Ensilla a Caramelo y se sube) No me
esperes levantado (Se aleja al galope)
PABLO:
(Coge a Esfinge y la sigue, alcanzándola) ¿Puedes parar, carajo? Eres una mujer
adulta, actúa como tal...
CAROLINA:
Necesito pensar y estar sola, ya después veré lo que hago, primero tengo que
analizar las cosas...
PABLO:
Está bien, lo entiendo, sólo quiero decirte que desde que Emiliano llegó a tu
vida, volviste a ser la de antes y se nota que lo que sienten los dos, es real.
No dejes lo más por lo menos y ve con él, te necesita. Acaban de molerlo a
palos, aunque sea, cúrale el rostro. ¿O quieres que lo haga yo?
CAROLINA:
Cállate, menso... (Se va en dirección a la casa de Emiliano)
PABLO:
Menso, pero tengo razón, soqueta... (Se va camino a su casa)
EMILIANO:
(Estaba en la sala, intentando curarse) ¡Esto es una estupidez! (Deja todo a un
lado)

Hay pobrecito será que yo lo puedo curar jajajajajajaja
ResponderBorrarYo te ayudo, jajaja
BorrarEse Zamudio no aprende... "¡Tan lista para algunas cosas y tan lenta para otras!" Jajajajajaja es tan cierto!!! Pampa ve y violalo y dile que lo amas, eso le quita el dolor XD
ResponderBorrarSi ella no va, voy yo, jajajajajja
BorrarYo quiero curar a Emiliano también... y todo lo hizo por defender el nombre de Caro y ella que anda muy dura con el que afloje un poco y reaccione de una buena vez y reconozca que esta enamorada de Emiliano
ResponderBorrarAhhh, no, si Caro no lo cura, yo lo violo primera!
Borrarobvio si Caro no reacciona de una buena vez yo entro en acción con Emiliano... es que ese hombre no da como para perderlo esta mas bueno que comer pollo con la mano...
BorrarJajajajajjajajaja excelente capitulo que bueno q emiliano defendio a pampa jajaja :D
BorrarComer pollo con la mano, es horroroso si lo comparamos con violar a MM, jajajajjajaja!
BorrarY gracias, Rebe!
BorrarObvio que Violar a MM es mucho mejor que comer pollo con la mano jajajaja
BorrarEs mejor que eso y que comer helado del bote, jajajajajajja
Borrar