Carolina
se abrazó a Emiliano con fuerza y sintió como en su interior, ese "te
amo" que quería gritarle, luchaba por salir. Sin embargo, el miedo de
abrirse por completo, esa pequeña brecha entre el imaginar algo y confirmarlo, era
la única barrera que quedaba entre los dos y la hacendada no se animaba a
derribarla todavía. Para Nano ni falta hacía, él ya lo había comprendido y
sabía que entre Pampa y él, el amor era definitivo e inmenso. La iba a esperar,
toleraría cada desplante y cada maltrato que ella le diera, porque nada valía
más la pena que estar con esa mujer. Al menos no lo echaba de su lado, le
permitía ser su par y eso era suficiente. Entre los besos, escucharon a Chava
llamándolos.
EMILIANO:
(Saliendo del refugio) ¿Qué pasó? ¿Y Omar?
CHAVA:
Lo encontramos a mitad de camino, él venía para acá.
OMAR:
¡Carolina, Emiliano! ¡Lo tengo! Fue un químico que se usa para matar las malas
hierbas. Hay una manera de salvar a los animales, ya llamé a un colega en el DF
y él se encarga, en unas horas, tendremos el antídoto y mientras tanto, hay que
hidratar a los animales que estén envenenados para ayudarlos a eliminar la
toxina.
EMILIANO:
¿Se podrán salvar todos?
OMAR:
Roguemos que si, depende de cuánto tiempo lleven de haber comido y de la
concentración del químico que ingirieron. De todas maneras, Santa Cecilia, la
sacó barata. Terranova ha perdido casi 50 ejemplares, los Navarro otros tantos
y los Almeyda, unos 30.
CAROLINA:
(Casi llorando del alivio) Menos mal que pudiste encontrar la causa.
OMAR:
Y eso no es todo, el químico no es de venta libre, así que si encontramos a
quien haya hecho la venta, podremos dar con el responsable
EMILIANO:
Seguramente lo hicieron por el mercado negro, pero se cómo averiguarlo... (Se
aleja para llamar)
OMAR:
Alégrate, Caro, esto terminó.
CAROLINA:
Pudo haber sido mucho peor, Omar.
OMAR:
Santiago está que echa putas al cielo, perdió una fortuna en ganado
CAROLINA:
Lo imagino...
OMAR:
Pero bueno, ellos tienen con qué responder...
CAROLINA:
Igualmente, este tipo de cosas, no se deberían pasar por alto. Hay que dar con
el responsable.
OMAR:
Yo me voy a quedar por aquí, terminando de juntar las muestras. Analizarlas y
dar un diagnóstico, va a permitir sentar un precedente y que si vuelve a
suceder, haya maneras más fáciles de darse cuenta. En cuanto Dalmiro, mi
colega, tenga el antídoto, viene para aquí.
CAROLINA:
Estaremos al pendiente. Me voy a la casa grande, hasta luego, Omar y esto que
hiciste hoy, tendrá la recompensa que merece... (Le hace un gesto a Nano y va
hasta la camioneta)
EMILIANO:
Si, Estieben, es como le cuento y aquí Terranova no fue victimario, sino
víctima. Al menos, eso parece.
ESTIEBEN:
Mándame toda la información que tengas, yo empezaré a buscar por mi cuenta
EMILIANO:
Habría que esperar que los hacendados hagan la denuncia, sino sería evidenciar
que usted está al pendiente de lo que pasa en Santa Cecilia.
ESTIEBEN:
Tienes razón, asegúrate que los Mouriño vengan a hacer la denuncia al DF
EMILIANO:
Así será, hasta luego. (Corta y va con Caro) Estieben ya está al tanto,
tendríamos que ir a la ciudad a radicar la denuncia para que puedan iniciar la
investigación
CAROLINA:
Está bien, pero será mañana, hoy no tengo ánimos para viajar
EMILIANO:
Deja que se encargue tu papá, al fin que en los papeles, él es el dueño.
Además, seguramente irán los otros hacendados... Ya salimos de esto, Caro,
tranquila, lo peor ya pasó...
CAROLINA:
Si... (Sonríe) ¿Cuándo puedes saber quién fue el responsable?
EMILIANO:
Eso va a depender de la investigación, pero Estieben sabe dónde jalar las
cuerdas, no te preocupes, porque aunque se tarde, la justicia va a llegar para
todos...
CAROLINA:
Eso espero...
EMILIANO:
Te lo prometí y te voy a cumplir... (Llegan a la casa grande)
HORACIO:
Don Felipe los está esperando.
CAROLINA:
Vamos... (Los dos se van al despacho) Aquí estamos, papá, ¿qué pasa?
FELIPE:
Como se imaginarán, todos estamos muy indignados con lo sucedido. Por lo que
pudimos averiguar, la fumigación no tenía que ser en esta zona. Parravicini nos
está esperando para que hagamos la denuncia con el respaldo de la asociación,
hija y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias. Navarro perdió una
camada que ya tenía comprometida para faenas y son pérdidas millonarias, Caro.
EMILIANO:
¿Una camada?
FELIPE:
Son más de 100 animales, Emiliano
EMILIANO:
¿100 toros?
FELIPE:
Y casi la misma cantidad de especímenes en riesgo de muerte. Si eso pasa, va a
la quiebra, sin vueltas...
CAROLINA:
Hay que ir al DF a denunciar esto, papá...
FELIPE:
¿Al DF? No, mi amor, eso se denuncia aquí
EMILIANO:
Perdón que lo contradiga, señor Mouriño, pero con Carolina estábamos hablando
de eso, justamente y creemos que es mejor que la denuncia se haga en la
capital. Los químicos que usaron, no se venden a cualquier persona y es muy
probable que los hayan conseguido en el mercado negro. Pensamos que si lo hacen
allí, pues, amplían la jurisdicción para las investigaciones
FELIPE:
Tienen mucha razón los dos, bien pensado
EMILIANO:
Si me permite, señor, puedo ayudarlo más aún, pero tiene que jurarme por lo más
sagrado que tenga, que lo que le voy a decir, no sale de este despacho
FELIPE:
Te lo juro, Emiliano, pero, ¿qué pasa?
EMILIANO:
Soy ex policía, estoy retirado por asuntos que no vienen al caso. (Toma un
papel y le anota unos datos) Vaya al precinto 16 y pida por el comisario
Estieben, él los va a estar esperando, pero no vaya a decir que va de mi parte,
por favor. Nadie más que usted y Carolina pueden saber mi pasado (Le nota
cierta desconfianza) No se preocupe, no pedí mi baja por nada malo, fue por mi
hijo y por eso mismo, quedé en muy buena relación con el comisario. Sólo no
quiero que la gente sepa que un ex policía anda rondando, usted sabe cómo
piensan de los oficiales y la imagen pública que se tiene dentro del
departamento.
FELIPE:
Lo entiendo, pero me sorprende, nunca lo imaginé...
EMILIANO:
Nadie lo imagina, no se preocupe.
FELIPE:
Cuenta con eso y muchas gracias. Me voy, mi amor, cualquier cosa, me llamas.
Ah, retrasé mi viaje, lógicamente, pero tu mamá tiene que irse a la ciudad si o
si, así que ella lleva a los niños con sus abuelos, así no haces ese viaje tú,
¿está bien?
CAROLINA:
(Asiente) ¿Cuándo se va mamá?
FELIPE:
En un par de horas, así mis nietos cenan en casa de tus suegros, hija (Le besa
la frente) Trata de descansar, mi vida, ha sido un día de locos. (Estrecha la
mano de Nano) Hasta luego... (Se va)
EMILIANO:
Voy a llamar a Estieben para avisarle
CAROLINA:
Ve...
EMILIANO:
(La besa) No me tardo. (Otro) Te amo... (Sale)
CAROLINA:
Y yo... (Sale del despacho y va con sus hijos para prepararlos y armarles las
maletas)
LUCÍA:
(No sabían bien qué pasaba, pero ella y Jano estaban angustiados) ¿Y se van a
morir muchas vaquitas más, mami?
CAROLINA:
No, mi amor, Omar ya sabe cómo salvarlas, pero ustedes no tienen que
preocuparse por eso, ¿si?
JANO:
Si nos preocupamos, mamita, los animales son buenos y nosotros los amamos, pero
tú más y si estás triste, nosotros estamos tristes.
LUCÍA:
Voy a llamar a los abuelos para decirles que vamos mañana y hoy nos quedamos
contigo, mami y te apapachamos
JANO:
¡¡Siii!!
CAROLINA:
No, hijos, los abuelitos se van a poner muy tristes si no van, además, yo no
estoy triste porque los tengo a ustedes (Los abraza)
LUCÍA:
(La agarran fuerte) Bueno, pero el lunes volvemos, mami y te llamamos todos los
días. (Le da un besote) Y ya no nos volvemos a ir, yo quiero quedarme aquí
todos los días
JANO:
Si y más ahora que nace nuestro nieto...
CAROLINA:
Tu primo, Jano, no tu nieto (Sonríe) Está bien, yo voy a hablar con los abuelos
para decirles que se van a quedar aquí todo el verano...
JANO:
Pero yo digo por el bebé de Morena, mami. El tío Pablo dijo que Morena era como
la hijita de Lu y que Esfinge era mi hijo y que el bebé caballito, era nuestro
nieto, jajajaja
CAROLINA:
Jajajaja, ¡Dios! Tu tío Pablo y sus cosas... Está bien, si quieren, pueden
estar en el parto de Morena...
JANO:
¡¡Siiiiiiiiii!! Y les decimos a los abuelos que vengan a visitarnos, ¿podemos,
podemos?
LUCÍA:
¡¡Claro!! Di que si, mami, por fis
CAROLINA:
Si (Sonríe)
Ambos
pequeños la abrazan y llenan de besos. Casi dos horas después, Isabel los
aguardaba en el carro, esperando que terminaran de saludar a todo mundo. Más
que nada a Jano, que era el regalón de toda la hacienda y él besaba a las
mujeres y daba la mano a los hombres.
JANO:
Chau, tío Horacio. (Beso a Alma y a la panza) Mi primite se porta muy bien ahí,
jajajaja (Sus tíos lo saludan)
EMILIANO:
(Llega corriendo) ¿Ya te vas, campeón?
JANO:
Si, Nano, pensé que no ibas a llegar a despedirte, Indio, jajajaja
EMILIANO:
(Lo alza) Indio, tú, enano sabandija (Se abrazan) Cuida a tu hermana y se
portan bien (Van hasta Lucía, Carmen y Caro) Lu, princesa, pásala muy bien...
LUCÍA:
Siempre me porto bien, cuida a mi mamá por nosotros...
EMILIANO:
Así lo haré, guapísima (Le da un besote) Y cuando regreses, comenzamos a
entrenar, eh... Señora, Isabel, que tenga buen regreso
ISABEL:
Gracias, Emiliano...
EMILIANO:
Por nada (Baja a Jano) Tengo que volver al trabajo, nos vemos, niños, con
permiso...
ALMA:
(Observaba la escena) Horacio, mi amor, ¿cuánto crees que tarde todo el mundo
en darse cuenta que mi hermana y Nano andan?
JANO:
Apapacha a mi mamá por nosotros, Nano, ¡no te olvides!
HORACIO:
¿Andan?
EMILIANO:
(Se gira y sonríe) ¡No lo olvido, jajajaja! (Sigue su camino)
ISABEL:
¡Jano! ¿Qué es eso de apapachar a tu madre?
JANO:
Nada, abuela, es que ayer yo estaba asustado y él me vino a ayudar y hoy mamá
se asustó con lo de las vaquitas...
LUCÍA:
(Sonríe) Deberías casarte con Nano, mami, está todo guapo y es muy bueno
ALMA:
Si, amor, aunque quieran disimularlo
HORACIO:
Me pareció que algo había, preciosa, pero no noté que andaban…
CAROLINA:
(Sonríe) Márchense ya, renacuajos (Les da un besote a los dos y un abrazo,
luego se despide de su mamá) Buen viaje...
ISABEL:
Si te descuidas, estos dos, hasta te elijen el vestido de novia, hija... (Le da
un besito) Descansa, mi amor, se te ve agotada. Deja que Pablo se encargue de
lo que te quede por hoy, ¿si?
ALMA:
Es que tú no ves un elefante en un refrigerador, Horacio...
HORACIO:
Yo sólo te veo a ti, mi amor...
CAROLINA:
¿A Pablo? Ni loca, mamá (Sonríe) Marchen ya para que no los coja la noche...
ISABEL:
(Mira a Diego) Ya escuchaste a la patrona
DIEGO:
Si, si, señora (Se mete al carro y arranca) Adiós... (Se van)
ALMA:
Pero a mí me ves porque me amas, precioso (Le da un beso) Después le seguimos
al chisme...
HORACIO:
(Más besos) Después, mangos, nada de chismes, sólo besos
CAROLINA:
Par de tórtolos, por lo menos esperen a estar solos (Sonríe y se mete a la
casa)
HORACIO:
¡Nada de nada! (Le siguen)
PABLO:
(Estaba en el despacho cuando entró Carolina) Flaca, mira (Le enseña un papel)
Aquí tienes la lista de animales perdidos y estos otros, son los que están en
vigilancia. Ya mandé al amigo de Omar para la colindancia y los establos, así
que eso ya está marchando. Ve a descansar, que yo me quedo al pendiente
CAROLINA:
¿Seguro?
PABLO:
Claro, hermanita. Si llega a surgir algo que no pueda manejar, te aviso. Oye,
Caro. Hablé con Jano y le pedí disculpas. De verdad que fue algo muy tonto lo
que hice, pero como estaba conmigo y sabe que esas cosas son mentira, supuse
que nada iba a pasar. Tus hijos son mi talón de Aquiles y lo sabes muy bien,
jamás los dañaría. Prometo no volver a tener semejante descuido
CAROLINA:
Más te vale, enano (Le da un beso y un abrazo) Si surge algo, me avisas, te
amo... (Sale del despacho)

Que bueno que arreglaron el bolonqui... Jano es un nene muy inteligente jaja sabe lo que es bueno jaja
ResponderBorrarJano es genial!
BorrarJajajajajaja excelente!! Jajajaja
ResponderBorrarSiempre tan verborrágica, Rebe!
BorrarQue bueno que ya se va a resolver!!!! A Terranova se le tenía que morir todo el ganado xD
ResponderBorrarJajajajjajaja
ResponderBorrar