Estieben se tomó la noticia con tranquilidad y acordó
con Carolina de retrasar la reunión unos días. Emiliano, a primera hora de la
mañana siguiente e ignorando la ordenes médicas, dejó el hospital y regresó a
la hacienda. Aurora al verlo, por poco se infarta...
AURORA: ¿Qué haces aquí, Nano? Deberías estar en el
hospital
EMILIANO: No tolero los hospitales y estoy bien. Me
voy a la casa de huéspedes, Aurora....
ALMA: ¿Qué haces aquí, Emiliano? ¿Estás loco?
EMILIANO: No, pero me saca de quicio estar
internado...
CAROLINA: (Venía de las cuadras con Horacio) Quiero
ese cercado listo en menos de 3 horas y cuando tengamos eso terminado, vamos a
ir a Terranova y aclararemos todo esto. (Ve a Emiliano) ¿Qué haces aquí? Tienes
que estar en el hospital...
EMILIANO: Estoy donde debo estar, carajo. No soy un
niño... (Se va)
HORACIO: Ven, Nano, te ayudo...
CAROLINA: No eres un niño, pero si un irresponsable...
(Se mete a la casa)
EMILIANO: (Grita) ¡Al menos no miento!
CAROLINA: (También gritando) Yo tampoco...
EMILIANO: ¡Si lo haces, Mouriño! (Se siente mal) ¡No
se qué demonios pretendes, pero lo haces!
CAROLINA: No lo ha... (Al verlo mal, salió corriendo
hacia él) ¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal?
EMILIANO: ¿Te preocupa, acaso? (Camina hacia la casa
de huéspedes)
CAROLINA: Si me preocupa (Lo ayuda a caminar) Yo lo
acompaño, Horacio, gracias (Comienzan a irse)
EMILIANO: ¿Ves que mientes? Reconoce que te importo...
CAROLINA: Si, me importas, pero eso no cambia nada...
EMILIANO: (Se suelta) ¡Eres imposible, Carolina!
(Entra a la casa, casi desmayándose)
CAROLINA: Nada de imposible...
EMILIANO: ¡Lo eres! Déjame solo...
En la parte más
lejana de Terranova, en los linderos con la hacienda Navarro, Santiago golpeaba
a Basualdo y no dejaba de insultarlo. Con una fusta, castigaba severamente a su
empleado.
SANTIAGO: ¡¡Eres un maldito imbécil!!
SANTIAGO: ¡¡Eres un maldito imbécil!!
BASUALDO: (Arrodillado
en el suelo, suplicaba) ¡Ya párele, patrón!
SANTIAGO: ¡No
le paro un carajo! (Fustazo en la espalda) ¿Quién mierda te mandó a hacer lo que
hiciste?
BASUALDO: ¡¡Nadie,
pero la Ruth es para mí!!
SANTIAGO: (Otro
golpe) ¡¡No seas idiota!! (Otro más) Ninguna mujer vale lo que arriesgaste,
infeliz
BASUALDO: Estaba
pasado de copas
SANTIAGO: ¡Estabas
caliente y querías fornicar! (De nuevo) ¿Crees que no quiero a La Pampa en mi
cama? ¡Pero no es momento todavía y lo sabes!
BASUALDO: Ya
párele, por favor
SANTIAGO: ¡Tendría
que matarte, Basualdo!
BASUALDO: Lalo
no se va a morir, no le dimos tan duro
SANTIAGO: ¿Y al
otro? ¿Al cuñado? ¡¡Lo acuchillaste!!
BASUALDO: ¡Él
se la buscó!
SANTIAGO: (Lo
coge del cuello) ¡Defendiendo a su familia, estúpido! (Le da una piña) ¡Lárgate
de aquí y no vuelvas hasta que te llame!
BASUALDO: ¿Y a
dónde voy a ir?
SANTIAGO: Vete
a la casita de La Cruz y no asomes la cabeza, ¿me entendiste?
BASUALDO: Si,
patrón
SANTIAGO: A
todos les diremos que te despedí, incluso a los imbéciles que te acompañaron.
BASUALDO: ¿Y
qué hago, pues?
SANTIAGO: Cerrar
el hocico y no meterte en más problemas.
BASUALDO: Si el
tipo ese se muere, será mi final
SANTIAGO: Lo
se, lo se, ¡LO SE! Y aunque me encantaría verlo muerto, no nos conviene que
tengas problemas con las autoridades.
BASUALDO: Ta
bueno… (Se pone de pie)
SANTIAGO: ¡Sal
de mi vista, estúpido! ¡Qué te largues!
BASUALDO: Así
lo haré
SANTIAGO: Busca
tus mierdas y vete a La Cruz. Procura que nadie te vea, yo te mandaré comida.
Fuera de aquí…
BASUALDO: Gracias…
(Se subió al caballo y se alejó con un trote suave) Algún día me cobraré estas
humillaciones, Santiago Terranova y voy a devolverte una por una, todas las que
me haces…
SANTIAGO: (Saca
su celular y marca) ¿Si, bueno, Carolina se encuentra?
AURORA: ¿Quién
la busca?
SANTIAGO: Soy
Santiago Terranova
AURORA: Ah,
buen día, señor. La patrona no está, ¿quiere dejarle algún recado?
SANTIAGO: No. ¿Sabes
a qué hora puedo encontrarla?
AURORA: La
verdad que no dejó nada dicho, pero fue al pueblo…
SANTIAGO: Está
bien, más tarde vuelvo a llamar… (Corta) ¡Maldición! Si esto me trae más
problemas, Basualdo, date por muerto… (Monta a su caballo y se va)
AURORA: (Deja
el teléfono) ¡Grosero!
ALMA: ¿Qué te
pasa, Aurora?
AURORA: Señora
Alma, nada. Es que llamó Don Santiago y me cae mal.
ALMA: ¿Qué
quería?
AURORA: Hablar
con la patrona Carolina, pero le dije que se había ido al pueblo.
ALMA: ¿Por qué
mentiste?
AURORA: Es que
ella quiere ir hasta allá y tomarlo desprevenido
ALMA: Está
bien. Por favor, ve a la casa de huéspedes y checa que Emiliano esté bien.
AURORA: Su
hermana está con él
ALMA: Lo se,
pero ya ves que se la pasan discutiendo.
AURORA: (Sonríe)
Si y ya voy
ALMA: Llévale
ropa limpia y algo de comida, seguramente no ha comido nada.
AURORA: Enseguida
ALMA: Otra
cosa, dile a mi hermana que hablé con el hospital y Lalo está muy bien. Horacio
va a ir a buscarlo en un rato y avísale que la médica que atendió a Emiliano,
se va a acercar más tarde a checarlo.
AURORA:
(Asiente) ¿Algo más, señora Alma?
ALMA: No,
Aurorita, eso es todo, pero soy tu cuñada y al menos, cuando estamos a solas
deberías tutearme, ¿no crees?
AURORA: Si,
Alma, gracias. Así lo haré. (Se retira)
En la casa de
huéspedes, Carolina se limitaba a preparar un café para ella y un te para
Emiliano.
EMILIANO: Te
dije que me dejes solo, ¿eres sorda? Perdón, patrona, ¿ES USTED SORDA?
CAROLINA: No
soy sorda, pero al parecer la herida te convirtió en un imbécil
EMILIANO: ¿Tú
crees?
CAROLINA: No lo
creo, lo veo
EMILIANO: Si yo
soy un imbécil, ¿qué eres tú? ¿Necia? ¿Terca? ¿NEGADORA? (Se levanta) Déjame
solo, Carolina. Yo me hago el te
CAROLINA: Y
después la necia soy yo. Recuéstate que lo hago...
EMILIANO: (Va
con ella y le quita las cosas) ¿Por qué te niegas lo que sientes? ¿Por qué no
lo aceptas de una vez?
CAROLINA:
Porque no puedo aceptar esto, no puedo (Se tapa la cara con las manos)
EMILIANO: (Le
baja las manos suavemente) ¿No puedes? No te entiendo. Se que no es lo mejor,
quizá hasta sea un error, pero a nadie le hacemos daño por amarnos... Caro, es
nuestra verdad, asúmela conmigo... (La besa)
CAROLINA: (Se
rinde al beso) No puedo, Emiliano, lo siento, no quiero enamorarme otra vez y
perder...
EMILIANO: No me
vas a perder, no pienso dejarte... (Más besos y cuando ella parecía estar a un
paso de ceder, entra Aurora)
AURORA: ¡Nano,
aquí tien... Lo siento...
CAROLINA: No
pasa nada, Aurora. Entra y cuídalo, yo tengo cosas que hacer (se va rápido)
AURORA: ¿Metí
la pata, verdad?
EMILIANO: No,
tranquila. Carolina me quiere, pero no quiere estar conmigo y yo no la voy a
forzar a hacerlo... ¿Qué haces aquí, bonita?
AURORA: Vine a
traerte esto y a saber cómo te encontrabas
EMILIANO: Estoy
bien, Aurora, gracias. Deja eso donde quieras, yo me voy a recostar un poco...
ALMA: (En la
casa, ve entrar a su hermana y la nota alterada) ¡Ey! ¿Que tienes?
CAROLINA: Nada,
voy a cambiarme... (Sigue de largo)
ALMA: (La
sigue) ¡Algo te traes, Caro, no te hagas la que no! Y párate ahí que tengo que
decirte algo, porque supongo que Aurora no te dio mi recado, ¿o si?
CAROLINA: No,
¿qué pasó?
ALMA: Hablé al
hospital y Lalo ya está bien. Tendrá que hacer reposo porque le rompieron una
costilla, pero nada de gravedad. Horacio va a ir por él en un rato. Además, la
médica de Nano va a venir con ellos para checarlo. Nadie entiende por qué se
fue del hospital. Otra cosa, te llamó Terranova y Aurora le dijo que no estabas
porque según ella, tú quieres cacharlo desprevenido. ¿Qué piensas hacerle?
CAROLINA: No lo
se exactamente... (Se va a su cuarto)
ALMA: Ya,
Carolina, dime qué te pasa. ¿Discute con Emiliano OTRA VEZ? No puedes seguir
así, hermanita, te vas a volver loca
CAROLINA: Es un
necio que no entiende la gravedad del asunto
ALMA: A mí me
parece que la entiende más que bien, Carolina. No es un niño, es un adulto y un
policía de homicidios, ¿no deberías darle crédito?
CAROLINA: No
quiero que le pase nada
ALMA: ¿Por eso
lo tratas así?
CAROLINA: No
quiero quererlo...
ALMA: Pero lo quieres
y más de lo que te atreves a admitir, Caro. Mira, se que nunca amaste a nadie
más que a Augusto, pero pase lo que pase, Emiliano va a quedarse y tal vez, si
los dos se permiten sentir lo que sea que sientan, las cosas sean más fáciles
de llevar. No se, Carolina, me parece que te escudas en el temor por su
seguridad para no reconocer que te enamoraste otra vez y eso es mucho peor que
tratarlo mal. Dile la verdad y pídele tiempo, pero no lo alejes así, porque en
algún momento todo va a terminar y ese día, cuando quieras abrazarlo y besarlo,
puede que él ya no esté esperando...

Hay esa Caro cuando va a admitir que esta loca de amor por Emiliano... como dice el refran los que se pelean se quieren y Caro y Emiliano últimamente andan discutiendo mucho...jajaja buenisimo el capitulo Maru
ResponderBorrarJajajajaja, Caro quiere ponerle pimientaaaaaa!!!!!!
BorrarMuy cierto lo que dice Alma, tiene mucha razón... buen capítulo, excelente!!! Victoria, el refrán que yo he escuchado dice: Los que se pelean se aman y terminan en la cama sin pijama, JAJAJAJAJAJA.
ResponderBorrarMorí con ese refrán, jajajajajaja!!!!!!!!!
BorrarYaniuska no sabia ese refrán solo el que yo dije jajajaja bueno pero ese refran también pega con los dos jajajajaja
BorrarEl refrán está perfecto para ese par, tú refrán, digo!!!
BorrarCaro, Caro, Caro eres un NECIA, lo vas a perder... crees que con tratarlo mal, lo tendrás, pobre Nano se vino a enamorar de una cabeza dura..
ResponderBorrarJAJAJAJAJAJJAJAJAJJAJ!!! Me encantan tus salidas, Veva!!!!!!!
ResponderBorraresa caro si es telcaaaaa¡¡
ResponderBorrarMuy bien dicho alma tienes razon puede q caro lo pierda jajaja
ResponderBorrarMajor comentario no pudo decir alma.....
ResponderBorrarEspero q Cami lo piense ❤❤❤❤❤❤
Ufa estoy traumada con Camila jajajajajajaja
BorrarPerdón es Carolina ��