Más
excitado por la respuesta afirmativa de Pampa, Emiliano sale de ella, se quita
el condón y vuelve a penetrar como el salvaje que era para el sexo. Los dos
gemían fuera de si mismos, sólo conscientes de sus sensaciones. En ese momento,
el mundo exterior, había desaparecido...
EMILIANO:
Mi diosa, qué sabroso es esto, voy a acabar dentro de ti...
CAROLINA:
Acaba, amor (Se une a sus movimientos)
EMILIANO:
(La toma de las nalgas, uniendo sus sexos con desesperación) Ya casi, no falta
nada...
CAROLINA:
Sigue, si, así, siiii...
EMILIANO:
¿Tú llegas también? (Le apretaba las pompas con fuerza, a punto de estallar en
su interior)
CAROLINA:
Si, amor, llego contigo....
EMILIANO:
(Un momento después, estaba vaciando el tanque) Mmmm, qué rico (La besa, sin
salirse y aún moviéndose un poco) Se nota que lo deseaba, ¿no?
CAROLINA:
Tanto como yo, hermoso (Lo besa intensamente)
EMILIANO:
El día que nos conocimos, cuando me sonreíste en la camioneta, te hubiera hecho
mía ahí... Te miraba estos senos (Se los besa) y esa boca y quería hacerte el
amor en ese mismo instante...
CAROLINA:
Tu primer impulso fue meramente sexual...
EMILIANO:
Si, debo confesar que es cierto, pero para cuando llegamos a la casona, ya
sabía que iba a amarte como un loco... ¿No te gusté al principio?
CAROLINA:
No se, lo tengo que pensar...
EMILIANO:
(La besa) ¡Si te gusté y también querías conmigo! ¡Reconócelo!
CAROLINA:
¿Tú crees?
EMILIANO:
Ni idea, nomás lo digo por ese gesto que me haces
CAROLINA:
¿Qué gesto? (Sonríe y lo besa)
EMILIANO:
(Más besotes bien sabrosos) Ese mismo, pícara... Cuando este amor ya no me
dejaba mentirme a mí mismo, pensé en irme de Santa Cecilia y buscar otro modo
de protegerte. Creí que por amarte iba a perder la objetividad y que eso te
pondría en peligro, pero no pude. Tú me encadenaste a ti y a medida que fui
tratando a los indios, ¡menos! No se cómo, mi amor, pero te prometo que ellos,
Francisco, tú y yo, saldremos bien librados y juntos de todo, nuestro amor nos
va a dar la fuerza para lograrlo
CAROLINA:
Siempre, Nano...
EMILIANO:
(Otro beso) Dios te puso en mi camino...
CAROLINA:
Nos puso a los dos en el mismo camino...
EMILIANO:
(Asiente) Eres muy sabia
CAROLINA:
Te amo, precioso de mi corazón...
EMILIANO:
TE AMO, eres la mujer y el amor de mi vida...
A
mediodía, en el aeropuerto de la Ciudad de México, Emiliano miraba hacia todos
lados, buscando la puerta de salida por la que tenía que aparecer Francisco,
pero no veía ni a su hijo, ni a Aitana. Carolina, cerca de su novio, sentía
ternura por la urgencia de Nano por estrechar a su pequeño. De repente, un
suave jalón a su falda, le llamó la atención
FRANCISCO:
Hola, yo se quién eres... (Le sonríe)
CAROLINA:
Hola, hermoso, ¿sabes quién soy? (Él asiente) ¿Y cómo lo sabes? (El pequeño le
resultaba familiar, pero no se daba cuenta)
FRANCISCO:
Porque eres mi nueva mejor amiga... (Seguía sonriendo como bobo)
CAROLINA:
¿Y eso? (No entendía nada, pero el niño le parecía un hombrecito encantador)
FRANCISCO:
(Se ríe y señala a Nano) ¡Ese es mi papá!
CAROLINA:
(Mira a Nano y lo señala) ¿Ese señor? (él asiente) Entonces, tú debes de ser
Francisco, mi amigo y huésped especial...
FRANCISCO:
¡¡Ese soy yo!! (La abraza)
EMILIANO:
(Se gira buscando a Caro y la ve con su hijo) ¿¿FRANCISCO??
FRANCISCO:
(Se muere de risa) ¡¡Hola, papá pavote!! (Corre y Nano lo alza)
EMILIANO:
(Lo apretaba contra él) ¡¡Campeón!! (Le dio muchos besos) Te extrañé, hijo,
muchísimo...
FRANCISCO:
Y yo a ti, papi (Lo abraza fuerte)
AITANA:
(Se acerca, pero les da su espacio) Hola, Nano... ¿Recuerdas a Cristóbal?
EMILIANO:
(Le da la mano) Si, de las fotos que me mandaron de Disney... ¿Cómo están?
AITANA:
Muy bien, gracias (Le da un abrazo)
FRANCISCO:
¡¡Ven, mami, tienes que conocer a alguien!! (La jala y la lleva con Caro)
¡¡Ella es Carolina!!
AITANA:
(Le sonríe) Te vimos en la página de internet, mucho gusto
CAROLINA:
(Sonriendo) El gusto es mío...
AITANA:
Él es Cristóbal, mi novio. Ella es la novia de Emiliano, Carolina
FRANCISCO:
(Sonríe) ¿Son novios, papá?
EMILIANO:
No, enano, tu mamá está de chistosita (Le hace un gesto que Aitana comprende)
CAROLINA:
Encantada, Cristóbal...
CRISTÓBAL:
Igualmente...
FRANCISCO:
Ya dejen de hablar y vamos con los caballos, ¡anda, papi!
AITANA:
Espera un momento, Francisco. Nano, ¿podemos hablar un segundo? Quédate con
Carolina y Cristóbal, hijo, necesito decirle a tu padre algunas cosas
FRANCISCO:
¡¡Pero apúrale!! ¿Puedo comer un emparedado?
AITANA:
¿Otro?
FRANCISCO:
¡Tengo hambre!
AITANA:
Está bien
CAROLINA:
Vamos, yo te invito (Le sonríe y guiña un ojo)
FRANCISCO:
(Jala a Cristóbal) ¡¡Vamos!! (Se aleja con los dos)
EMILIANO:
Tú dirás
CAROLINA:
¿De qué lo quieres?
AITANA:
Tenemos que hablar de Fran
EMILIANO:
¿Qué pasa con él?
FRANCISCO:
De ternera, por favor...
AITANA:
Va a estar casi dos meses contigo y tienes que hacer varios trámites (Le da un
sobre) Ahí tienes fechas, horarios y demás. Todos son importantes porque tienen
que ver con sus clases y pasatiempos. Tienes que inscribirlo en la escuela
nueva, ¡no vayas a olvidarte, Nano! Porque si no vas ese día y a esa hora, se
pierde el cupo. Yo me vuelvo a Orlando y después me voy a Cancún. En tres
semanas regreso. Que me llame todos los días, ¿si? Otra cosa, está encaprichado
con irse a Francia con tu hermano y no entiende razones. Háblale, a ti te
obedece ciegamente, pero conmigo ha tenido unos berrinches, que no sabes y por
último, ¡QUÉ ME LLAME!
EMILIANO:
Eso ya me lo dijiste
AITANA:
Pues, te lo repito...
CAROLINA:
De ternera tendrás (Se lo pide al camarero) ¿Tú quieres algo, Cristóbal?
EMILIANO:
Entendido el mensaje, pero, ¿para eso teníamos que hablar a solas?
AITANA:
Claro que no, tonto, sólo quería decirte que ahora que conocí a la viuda,
entiendo que te tenga loquito... ¿Ya andan, verdad? Y no me mientas, sabes que
te voy a descubrir
CRISTÓBAL:
No, gracias, acabamos de comer en el avión, pero Fran es un barril sin fondo y
más si son papas fritas, ¿verdad?
FRANCISCO:
¡¡Claro, Cristo!!
CAROLINA:
Entonces, una sola...
EMILIANO:
Si, pero nadie puede saberlo y menos Francisco. Recién empezamos y aunque la amo
con locura, necesitamos tiempo para asentarnos. Así que, nada de hacer la
comidilla de esto, Aitana
AITANA:
Te lo prometo. (Le da un ticket) Ahí están las maletas del jinete enano, tiene
de todo, no vas a necesitar comprarle nada... Me voy porque sale el vuelo...
(Van a la cafetería) Fran, ya nos vamos, hijo, ven a despedirte
FRANCISCO:
(Comía como loco) Eshtoy comiendoshhh
CAROLINA:
Despídete de tu mamá y después sigues comiendo (sonríe)
FRANCISCO:
(La mira y traga) Sólo porque eres mi mejor amiga (Se levanta) ¡Chau, mami! (La
abraza y le da besos) No demores en volver (Piensa) Caro, ¿puede ir a conocer
la hacienda?
CAROLINA:
Claro, si ella quiere, es bienvenida las veces que desee (sonríe)
AITANA:
Por lo que estoy viendo, si quiero ver a este niño, ¡voy a tener que ir! (Lo
abraza y llora)
FRANCISCO:
No llores, mami, siempre lloras y no me gusta
AITANA:
Es que te voy a extrañar, hijo, nunca pasamos ni un día sin vernos
FRANCISCO:
(Le hace puchero) Ya se, yo también te voy a extrañar
CRISTÓBAL:
Se nos hace tarde, amor (Mira a Fran) Adiós, enano, pórtate bien...
FRANCISCO:
¡Si, Cristo! Cuida a mi mamá o ya sabes que te doy una golpiza así (Hace una
toma de "karate")
CRISTÓBAL:
¡No me queda de otra! (Le da un beso) Vas a pasarte los mejores días...
AITANA:
Adiós, hijito... (Otro abrazo) Carolina, gracias por recibirlo y Nano, ¡NO TE
OLVIDES DE LOS TRÁMITES! Y tú, mocosito, llámame a diario
FRANCISCO:
Si, mamá, te amo
AITANA:
Y yo a ti, más que a todo el universo (Saludan por última vez y se van)
EMILIANO:
Recoge el emparedado, llanero y vamos a la hacienda.
FRANCISCO:
¿Ya nos vamos a la hacienda? (Sonríe)
CAROLINA:
Sí, tenemos que ver cómo llegó Benito...
FRANCISCO:
¿Benito está allá, pa? ¡¡Eres el mejor de la historia!! (Se le cuelga)
EMILIANO:
Gracias, hijo... Am... Ehhh, Caro, ¿te quedas con él mientras busco las
maletas?
CAROLINA:
Claro, así me cuenta por qué le puso "Benito" a su caballo, ve
tranquilo (le guiña un ojo)
FRANCISCO:
(Nano se va y ellos se sientan) Le puse así porque mi abuelo me lo regaló unos
días después que murió mi perro y él también se llamaba Benito, como el gato de
los dibujitos, esos que miro con papá
CAROLINA:
Entonces lo hiciste para recordar a tu perrito, ¿no? (El niño asiente) El mío
se llama Caramelo (Sonríe) Y le puse así porque su color de pelo es parecido al
de un caramelo de leche
FRANCISCO:
(Se lo imagina) Debe ser más hermoso... Benito es todo negro, por eso papi me
dice "Llanero" porque es como el del "Llanero solitario",
jajajaja... ¿Y tus hijos están allá? Papá me dijo que tenías dos y que la niña
monta como una amazona y que el niño apenas empezó a practicar
CAROLINA:
No, ahora están con sus abuelos aquí, en la ciudad, pero el lunes regresan a la
hacienda
FRANCISCO:
(Le da un beso) Eres muy linda, gracias por dejar que me quede en tu casa...
(La mira)
CAROLINA:
No tienes que dar las gracias, lo hago con gusto... ¿Qué pasa? ¿Por qué me
miras así?
FRANCISCO:
Porque mi papá me habló mucho de ti y ya quería conocerte. Él te quiere mucho,
me lo dijo y también dijo que eras de otro planeta
CAROLINA:
¿De otro planeta? Jajajaja, tu papá y sus cosas (sonríe)
FRANCISCO:
(También ríe) Papi es un genio y un campeón, yo lo amo mucho y quiero que
siempre esté conmigo. Nunca me regaña y siempre me hace chistes y me da risa,
jajajaja
CAROLINA:
Tu papá es un encanto con todo el mundo y te ama más que a si mismo, cada vez
que salíamos a montar, me volvía loca hablando de su hijo, el campeón
FRANCISCO:
¡Ese soy yo! Ya gané tres competencias y participé en esas tres nomás,
jajajaja. Es que él sabe cómo enseñarme y es fácil aprender. ¿Papá le enseña a
tu hijo?
CAROLINA:
Si y practica con Lucía todas la veces que puede…
FRANCISCO:
¿Dijiste que mi papá me ama porque habla mucho de mí?
CAROLINA:
En efecto...
FRANCISCO:
Entonces a ti te ama igual, porque también me habla de ti hasta por las
orejas... (Vuelve a comer del emparedado)
CAROLINA:
(Ve llegar a Emiliano) ¿Nos vamos ya? Nos espera un camino largo...
FRANCISCO:
Entonces, lleva más comida, papi...
EMILIANO:
¡Eres un glotón! Vamos, ya se qué comprar para calmar ese estómago caliente...

Que Lindo son Los 3 niños ❤❤❤❤
ResponderBorrarMaru tu Los describes con tanto amor,
Que me llegan al corazon ❤❤❤❤❤
Es que amo a mis niños!! Y de una u otra forma, todos los bebés y niños que aparecen en mis historias, están inspirados en alguno de los engendros de mi familia. Como los amo, los describo con amor
BorrarAwww que amor este Francisco... ya se enamoro se Caro ya jajaja que lindo que a Fran Caro le cayo bien
ResponderBorrarEsa ya estaba enamorado desde antes, jajaja
Borrarque encanto de niño ya se enamoro de caro¡¡
ResponderBorrarCreo que fue mutuo!
BorrarEse Francisco es un amor completito, jajajaja, que bello, ya nos enamoró a la Caro!
ResponderBorrarY tan recia que se hacía Pampa y al final, es una dulce de leche, jajaja
BorrarJajajajjajajjjaja suuuuper :D
ResponderBorrar¿¿Qué es lo super, Rebe??
BorrarLa forma en como describis a los ninhos de tus historias y que a fran le haya caido bien caro para que mas adelante si se da el caso sean una familia pues jajajaja
BorrarAh, jajajjaa, es que no son muy explícita, jajajajaja
Borrar