Tratando
de calmar las cosas con Emiliano, Carolina habló con seguridad, pero tranquila
CAROLINA:
Lo nuestro no se lo ha llevado nada, ni nadie, me puse celosa y no me controlé,
pero no mandé nada al diablo...
EMILIANO:
¿Celosa de qué?
CAROLINA:
De tu relación con Aitana, nada más te enteraste del embarazo y nos dejaste a
todos en la mesa para ir a hablar con ella ¿Tanto urgía esa conversación?
¿Siempre va a ser así?
EMILIANO:
No, nunca fue así. Ni siquiera antes de estar contigo. Sólo dejo todo por
Pancho. Pero hay toda una historia detrás y lo del embarazo me sorprendió,
porque ella no me lo dijo de frente, en mi cara. Nada más. Aitana hace su vida
y yo la mía, desde hace más de dos años, Carolina.
CAROLINA:
Lo se, pero no creo que la conversación haya sido tan importante como para
dejarnos en la mesa esperando, pero mejor déjalo, no quiero discutir...
EMILIANO:
Le rogué, Carolina, le supliqué tener otro hijo y me lo negó siempre. Dijo que
no quería y la cosa es que lo que no deseaba, era tenerlo conmigo. Me molestó
que fuera tan cobarde y no me lo dijera. A mí no me importa que lo tenga, ojala
tenga 20 más si es lo que quiere y me pone muy contento que se haya enamorado y
se case con Cristóbal. Mi reacción fue de enojo porque me sentí como un
imbécil. No por otros motivos. Carolina, te amo y quiero estar contigo, ¿por
qué no lo entiendes?
CAROLINA:
Lo entiendo, sólo que a veces no comprendo esa relación, lo siento...
EMILIANO:
No hay nada qué entender, Carolina. Es como que yo te cuestione tu amor por
Augusto y deje que ese fantasma se meta entre nosotros. La diferencia es que yo
dejé de amar a Aitana hace años, pero tú a tu difunto esposo, lo sigues
amando...
CAROLINA:
Augusto está muerto y Aitana no, igual que te enamoraste una vez de ella, te
puedes volver a enamorar, tengo miedo, Emiliano, miedo a que esto sea una
mentira, una fantasía...
EMILIANO:
Ese es el problema. No se qué más hacer para que comprendas que es una
realidad, que te amo, que quiero todo contigo y que me muero por ti. Nunca
podría volver con ella y no podría amar a nadie más, tú lo ocupas todo, pero no
quieres verlo. (Retoma su tarea) Ve a la casa grande...
CAROLINA:
No me voy si tú no vas conmigo...
EMILIANO:
(Vuelve a mirarla) ¿Sabes qué pasa? Es cierto, Augusto murió y Aitana no, pero
aún con ella viva y cerca de mí, yo me enamoré de ti. Si Augusto viviera, tú no
sabrías ni que existo, esa es la gran diferencia. (Deja los caños) Yo te amo
por elección, tú me amas porque no te queda de otra
CAROLINA:
¿Por qué no me queda de otra? Tengo otra, olvidarme de ti y de todo lo que
siento, pero da la casualidad que te elegí a ti, pero si quieres, no te elijo y
me guardo todo (Se sube a caramelo) Móntate al caballo y vámonos a la casa y
esto es una orden de tu patrona...
EMILIANO:
(Va con ella y la baja) ¿Serías capaz de engañarme? ¿De lastimarme? ¿De cagarte
en mí? ¿O es tanto lo que me amas que si no soy feliz, tú tampoco podrías
serlo? Porque eso me pasa, dependo de ti, de verte bien y hacer lo sea porque
estés cada día mejor. ¿Quién te crees que soy? TE AMO y quiero tener una vida
contigo. Si, amé a Aitana, pero el amor y la mujer de mi vida, eres tú. Si no
quieres creerlo, ya no puedo hacer más
CAROLINA:
Ya te dije que te creo, pero que no entiendo tu relación con Aitana, no dije
que no la aceptaba, ni que me molestara, sólo que no me cierra y si te amo
tanto como para darte tu lugar en mi vida, para abrirme de nuevo al amor y
respirar por ti, de hacer lo que sea por ti. Ahora, suéltame porque según tú,
sólo te amo porque no me queda de otra (Se zafa de él)
EMILIANO:
(La vuelve a agarrar y la besa, aunque ella intenta soltarse) Basta, Pampa, no
quiero pelear más...
CAROLINA:
Yo tampoco, pero me dolió lo que me dijiste... Vamos a la casa antes que esto
se ponga peor…
EMILIANO:
A mí dolió que me dejaras solo, necesitaba que me abrazaras y me dijeras que me
amabas y que estabas conmigo
CAROLINA:
¿Cuando te enteraste lo del embarazo?
EMILIANO:
Si, por lo que te lo dije el otro día, pero no lo recuerdas. El fracaso de mi
matrimonio, me destrozó y fue cuando te conocí que entendí que podía volver a
empezar.
CAROLINA:
Pues, ámame e intenta no pensar en el pasado. Es duro, pero se consigue, sólo
importamos tú, nuestros hijos y yo, nadie más...
EMILIANO:
Eso lo tengo más que claro, no existen dudas para mí. Pero, a ver, para que
comprendas. Es como si el día de mañana, te enteraras de algo que hiciera que
tu manera de recordar a Augusto, cambiara. No se, como que le aparezca un hijo
anterior a ti y que ignorabas que existía. Te va a doler, pero eso no
modificaría lo que sientes por mí, ¿o si?
CAROLINA:
No, no lo cambiaría...
EMILIANO:
Esto es lo mismo. Me duele la actitud de Aitana, porque creo que rompe con la
bonita amistad que hemos estado tratando de formar, pero a quien amo y con
quien quiero casarme y tener más indios, es contigo
CAROLINA:
(Comprende, por fin y deja de intentar soltarse) Perdóname por los celos, pero
es que, ¡Dios! Me muero sólo de pensar que te puedo perder...
EMILIANO:
Nunca me vas a perder, no lo voy a permitir y los dos vamos a luchar juntos por
mantener esto que sentimos
CAROLINA:
(Lo besa suavemente, casi tímida) Vamos a la casa y ahí seguimos hablando…
EMILIANO: (Le agarra la mano) Muévalas, patrona…
La pareja se encaminó hacia la salida y, sin previo aviso, la entrada se les fue encima.
EMILIANO: (Le agarra la mano) Muévalas, patrona…
La pareja se encaminó hacia la salida y, sin previo aviso, la entrada se les fue encima.
En
Terranova, las cosas eran bastante similares que en Santa Cecilia, pero la
reacción de los patrones, fue diferente. Agustina, la hermana menor de
Santiago, entró al cuarto del mismo y lo encontró leyendo algo.
AGUSTINA:
¿¿Qué haces ahí tirado? La hacienda se inunda y tú, muy tranquilo
SANTIAGO: (La mira) Hay gente a quien se le paga un muy buen sueldo para que se ocupe de eso.
SANTIAGO: (La mira) Hay gente a quien se le paga un muy buen sueldo para que se ocupe de eso.
AGUSTINA:
Es tu patrimonio, Santiago, ¡anda, ven a ayudar!
SANTIAGO: Ni loco, ¿no ves cómo llueve?
SANTIAGO: Ni loco, ¿no ves cómo llueve?
AGUSTINA:
¡¡POR ESO MISMO, PORQUE LO VEO!!
SANTIAGO: Agus, no molestes
SANTIAGO: Agus, no molestes
AGUSTINA:
¡Eres un patán! (Sale y azota la puerta)
SANTIAGO: ¡¡Estúpida!! (Deja su lectura, se pone una chamarra y baja) ¡¡Ruth!!
SANTIAGO: ¡¡Estúpida!! (Deja su lectura, se pone una chamarra y baja) ¡¡Ruth!!
RUTH:
Diga, patrón…
SANTIAGO:
Voy a salir, cualquier cosa que Agus quiera que me llame al móvil… (Se va, sube
a su carro y desaparece del caos)
AGUSTINA: (Entra) ¿A dónde se fue mi hermano?
RUTH: ¡Ni idea, patrona! Sólo dejó dicho que si lo necesitaba, lo llamara a su celular
AGUSTINA: (Entra) ¿A dónde se fue mi hermano?
RUTH: ¡Ni idea, patrona! Sólo dejó dicho que si lo necesitaba, lo llamara a su celular
AGUSTINA:
¡IDIOTA! Ahora es que se lo precisa y el muy tarado se largó…
RUTH: ¿Qué hago? Usted mande
RUTH: ¿Qué hago? Usted mande
AGUSTINA:
Intenta ubicar a mis padres, se supone que están en la casa de la ciudad y
diles lo que está sucediendo. ¿Has visto a Bruno?
RUTH: No lo vi, pero los muchachos me dijeron que estaba en el potrero norte, intentado arriar el ganado
RUTH: No lo vi, pero los muchachos me dijeron que estaba en el potrero norte, intentado arriar el ganado
AGUSTINA:
Bien, bien. Yo me voy para el potrero sur, ese es el que se inundó más y no
hemos podido terminar de guardar el ganado. (Piensa) ¿Sabes qué? Deja a mis
padres por el momento, al fin que nada pueden hacer desde el DF y busca a los
muchachos que quedaron en las cabañas. Que la mitad se vayan con Bruno y los
demás vengan conmigo y tú y las muchachas, se encargan de los establos. ¿Tienes
idea de cómo organizar a los caballos?
RUTH: Si, todas hemos aprendido de la tormenta pasada, patrona, tranquila y vaya con cuidado, por favor.
RUTH: Si, todas hemos aprendido de la tormenta pasada, patrona, tranquila y vaya con cuidado, por favor.
AGUSTINA:
Gracias, Ruth, anda…
RUTH: (Salió y en el camino pensaba en voz alta) ¿Cómo no se muere Santiago y esta niña se hace cargo? Todo sería muy distinto…
RUTH: (Salió y en el camino pensaba en voz alta) ¿Cómo no se muere Santiago y esta niña se hace cargo? Todo sería muy distinto…
En
la casa grande, la demora de Emiliano y Carolina, ya empezaba a preocupar a
todos. Cuando la lluvia comenzó, Pablo estaba en el pueblo y se regresó de
inmediato en su motocicleta. En ese momento se estaba poniendo al tanto de los
daños y se había acercado a las cabañas para asegurarse que los empleados
estuvieran a salvo
PABLO: ¿Falta alguno?
PABLO: ¿Falta alguno?
DIEGO: No, patrón, estamos todos
PABLO:
¿Seguro, Diego?
DIEGO: Si. Los únicos que no están en su cuarto son
Serafín y Chava. Salvador anda en el establo pequeño, controlando a Morena y
allí no hay peligro, no llega la inundación y Serapio estaba en su casa,
esperando por Doña Pampa y el Nano
PABLO:
(Asiente) Se quedan todos adentro hasta nuevo aviso. ¿Tienen comida y abrigo?
DIEGO: Si, su hermana nos trajo con Aurora hace rato
PABLO:
Perfecto. No vayan a despegarse del handy, pero no salgan a menos que sea
estrictamente necesario. ¿Estamos?
DIEGO: Claro
PABLO:
Quedas a cargo, Diego, nunca fallas, no empieces hoy.
DIEGO: No lo haré y no deje de avisar cuando la
patrona y el Nano regresen, por favor.
PABLO:
Así será. (Les habla a todos) ¡¡Nadie sale, por ningún motivo!! Lo que sea, se
lo dicen a Diego y él nos lo comunica. (Palmea al encargado y se retira)
DIEGO: ¡Ya oyeron al patrón! Comamos y cada uno a su
cuarto, ¡anden!
FRANCISCO:
(Estaba angustiado) ¿Por qué no vuelven mi papá y Caro?
ALMA: Están arriando al ganado, hermoso, ya van a
venir
FRANCISCO:
¿Y si les pasó algo?
ALMA: Nada les va a pasar, tranquilo. Los dos saben
cómo hacer las cosas…
FRANCISCO:
No se, no se, ya quiero que vuelvan…
ALMA: (Lo abraza) Ten calma, bonito…
SERAFÍN:
(En la puerta de la casa, nervioso) ¡¡Don Pablo!!
PABLO: ¿Qué pasó, Serapio?
SERAFÍN:
Son la patrona y el Nano, ya deberían haber vuelto
PABLO: ¿Cómo que “deberían”? ¿Y el ganado?
SERAFÍN:
Es que ya lo guardamos, pero en el granero, porque una parte del potrero se
vino abajo y los corrales se inundaron
PABLO: Si ya los guardaron, ¿por qué no volvieron
contigo?
SERAFÍN:
Nano fue a checar que no quedara ningún animal en el potrero y pues, la patrona
no quiso venirse y lo siguió…
PABLO: ¿Hace cuánto de eso, Serafín?
SERAFÍN:
Como media hora, ya tendrían que estar aquí y…
PABLO: ¿Y qué? ¡HABLA!
SERAFÍN:
No contestan el handy, ninguno de los dos…
PABLO: ¡¡CARAJO, SERAFÍN!!

Hay ojala que Nano y Caro esten bien... Ese Terranova es un patan de lo Peor mal patron
ResponderBorrarTerranova es un CERDO
Borrarqqqqqquuuuuuueeeeeeeeee?????????? Les paso algo malo!!! DDx
ResponderBorrarCapitulazoo!!!
Muchas gracias!!!!
BorrarEsta historia me tiene sufriendo ..................
ResponderBorrarEspero q no les pase nada grave a los dos.
Lunes llega pronto ✌
Sólo faltan tres días...
BorrarEsos tres días se hacen infinitos, Maruuu! Ojalá no les pase nada malo a Pampa y Emiliano... y sí, Santiago debería morirse xD
ResponderBorrarDisfruten la espera!
Borrarmaru porfa otros esta buenisia¡¡
ResponderBorrarAhhh, eso era, jajajajaja, no!! Hasta el lunesssss
Borrar