En Santa Cecilia, Pampa estaba en los establos principales, hablando con el veterinario
CAROLINA: Entonces, ¿está bien?
OMAR: Perfecto, Caro, no te preocupes. Sólo sigue
algo nervioso…
CAROLINA: Menos mal. (Acaricia al caballo) Es
hermoso este ejemplar
OMAR: Si que lo es, se llama Dorado
CAROLINA: ¿Lo conoces?
OMAR: Es de los Terranova. Lo he visto en la pista y
es un campeón nato (Entra Emiliano y Omar lo mira) ¿Emiliano Iberbia?
EMILIANO: ¿Omar Fuertes?
OMAR: ¡El mismo! (Se abrazan) ¡No lo puedo creer!
¿Qué haces tú por aquí?
CAROLINA: (Los mira, extrañada) ¿De dónde se
conocen?
OMAR: De la vida, Caro… Nano me salvó hace varios
años… ¿Qué te trae a la hacienda esta, cabezón? ¿Y cómo está Francisco?
EMILIANO: El enano está en Disney, con su madre, el
novio de su madre y la familia de Claudio, el hermano de Aitana… Estoy aquí
porque soy el nuevo adiestrador
OMAR: Pues, Carolina, te felicito, te conseguiste al
mejor de los mejores… ¿Dejaste la policía definitivamente?
EMILIANO: Omar, hombre, es largo de explicar, pero
nadie puede saber aquí que soy policía, no se te vaya a escapar, por favor.
OMAR: Claro. No entiendo por qué, pero te conozco y
se que no es por nada malo, así que, cuenta con mi silencio absoluto y, como
siempre, si necesitas algo, cuenta conmigo
EMILIANO: No sabía que trabajaras aquí
CAROLINA: Es que Omar reemplazó a mi antigua
veterinaria hace poco más de un mes.
OMAR: Ahora vivo en el pueblo, allí tengo el
consultorio. Espero verte pronto y a mi mujer le va a encantar saludarte…
Los dos amigos y Caro, se quedaron conversando un
poco más, hasta que el veterinario se despidió, tenía varias consultas en las
demás haciendas…
Carolina observó al médico irse y cuando viró,
Emiliano le sonreía en una clara provocación, con intenciones de hacerla
rabiar…
CAROLINA: (Armando una silla para montar) No te voy
a dar gusto…
EMILIANO: (Miraba a los vaqueros que iban y venían)
¿Darme el gusto en qué?
CAROLINA: En seguirte el juego, Emiliano. Así que ni
te molestes en buscarme pelea…
EMILIANO: Si yo no quiero pelear contigo, Pampa, al
contrario, yo quiero…
CAROLINA: ¡¡No lo digas!!
EMILIANO: ¿Por qué no?
CAROLINA: Porque es estúpido…
EMILIANO: No lo es, es real, Carolina… (Se le acerca
un poco) De todos modos, lo que quiero es entender…
Los últimos vaqueros dejaron el establo y viéndose solo con Pampa, Emiliano intentó saber qué le había pasado a
Carolina y por qué lo trataba así
EMILIANO: ¿No vas a decirme qué te traes conmigo?
CAROLINA: ¿Contigo? Nada, oficial Iberbia…
EMILIANO: ¿Y por nada me tratas así?
CAROLINA: ¿Así, cómo?
EMILIANO: Estás mala, arrogante, me desprecias, ¿qué
te hice?
CAROLINA: Sabes perfectamente lo que me hiciste…
EMILIANO: ¡Demonios, Carolina! No salgas con esa
idiotez de nuevo y dime la verdad
CAROLINA: ¿Qué idiotez?
EMILIANO: Eso que dijiste en tu despacho. Que me abusé
de tu vulnerabilidad.
CAROLINA: Es cierto
EMILIANO: No lo es, no soy esa clase de personas
CAROLINA: Pues, pareciera que si
EMILIANO: (La coge de la cintura y la mete a una de
las caballerizas) Deja de mentirme… (La pone contra la pared) Deja de atacarme
(Le toma las manos y las aprisiona, dejándola sin defensas) Deja de resistirte
a lo que sientes… (La besa apasionadamente)
CAROLINA: ¡Suéltame!
EMILIANO: (No lo hace) No quiero soltarte (Vuelve a
besarla)
CAROLINA: ¡Emiliano, déjame!
EMILIANO: No lo voy a hacer, Pampa, no hasta que me
digas qué pasa
CAROLINA: (Se zafa y lo abofetea) ¡Pasa que no te quiero
cerca de mí!
EMILIANO: (Vuelve a agarrarla) Mientes… (Otro besote)
Se que me deseas, anoche lo pude comprobar, se que quieres estar conmigo (Nuevo
beso)
CAROLINA: (Lo empuja) Tú no sabes, ni entiendes nada
EMILIANO: ¿No?
CAROLINA: No
EMILIANO: Explícame
CAROLINA: No soy maestra de kínder
EMILIANO: (La jala con él, pegándose a ella) Te amo y
lo que pasó anoche es prueba que te sientes como yo, Carolina Mouriño. No
pienso dejarte huir de esto. (Beso corto) Si quieres, golpéame, insúltame y
maltrátame a tu antojo, pero no te voy a permitir que te escapes… (Vuelve a
besarla, pero más intensamente)
CAROLINA: Suéltame…
EMILIANO: No te estoy agarrando…
CAROLINA: (Se da cuenta que es cierto) ¡Dios,
Emiliano!
EMILIANO: ¿Qué?
CAROLINA: (Lo besa ella) Esto es lo que quieres, esto
puede que obtengas de mí, porque si, es cierto, eres brillante en la cama, pero
no pretendas algo que no va a ser nunca
EMILIANO: ¿Qué es ese algo? ¿Qué me ames?
CAROLINA: Que seas más que un excelente amante, porque
no lo eres
EMILIANO: Me conformo con que me dejes meterme a tu
cama. Se que ahí, podré lograr que te rindas a lo que sientes
CAROLINA: ¡Alucinas! Ni cama, ni amores, sólo algún
beso furtivo… (Vuelve a besarlo) ¡Maldición que besas bien!
HORACIO: (Entrando al establo) ¡Caro! ¿Andas por aquí?
CAROLINA: (Sale) Si, dime
HORACIO: Serafín quiere hablar contigo, está nervioso.
CAROLINA: Dile que me espere en mi despacho.
HORACIO: Está bien (Se va)
CAROLINA: (Nano la mete de nuevo) ¿Y ahora qué?
EMILIANO: Esto… (La agarra y le da un besote asesino
al que Caro responde)
CAROLINA: ¡Basta! ¿Por qué tienes que besarme así, eh?
(Sale) No me sigas y vete a trabajar…
EMILIANO: (Viéndola irse) Me amas, hermosa y yo a ti y
aunque se me caiga el cielo sobre la cabeza, vamos a estar juntos, Caro…
Leonardo hablaba con el jefe, queriendo conseguir un
poco más de tiempo.
LEONARDO: Lo se, señor y lo entiendo, pero Terranova
tiene razón en un punto
JEFE: ¿Cuál?
LEONARDO: Matar a Carolina, no garantiza que la
hacienda se venda o que cedan, al menos, con aceptar que se les compren esas
hectáreas.
JEFE: ¿Qué propones tú?
LEONARDO: Por el momento, intentemos que la ruta
alternativa funcione. Se que es más larga y con más vigilancia, pero es la
única opción que tenemos ahora.
JEFE: ¡Necesitamos esa ruta despejada, Vilches!
LEONARDO: Lo tengo más que claro, señor, pero creo que
puedo encontrar la manera de comprarla sin que haya que matar a nadie más. Es
mejor que no levantemos la perdiz, jefe.
JEFE: ¿Qué planeas?
LEONARDO: Estoy investigando un poco más profundamente
el funcionamiento de Santa Cecilia y si me da un tiempo prudente, creo que se
cómo hacer que vendan.
JEFE: ¿Cómo?
LEONARDO: Inutilizando esa zona. Tenemos que lograr
que mantenerla, sea un problema para ellos y me parece que se qué hacer…
JEFE: Cuéntame…
Mientras Leonardo le informaba a su jefe de la idea
que tenía, en Santa Cecilia, Serafín esperaba a que Carolina lo viera en el
despacho. Cuando, por fin, ella se presentó, el hombre se puso más nervioso que
antes…
CAROLINA: (Se ríe) ¿Y a ti qué te pasa? Siéntate y
cálmate…
SERAFÍN: Perdón, patrona, pero la Ruth me mandó un
mensaje
CAROLINA: (Se pone seria) ¿Qué pasó?
SERAFÍN: No lo se, no me lo dijo, pero esta noche
quiere verla, dice que tiene algo que contarle
CAROLINA: Quédate tranquilo y no hay problema,
Serafín, cuando vengan en la noche, hablamos. (Piensa) Eso si, Emiliano va a estar
presente…
SERAFÍN: ¿Don Nano?
CAROLINA: (Sonríe al darse cuenta cómo todos lo
apreciaban, es que era adorable, el condenado) Si, él.
SERAFÍN: ¿Y eso? Pensé que era todo un secreto
CAROLINA: Y lo es, pero a partir de ahora, hablar con
él, será como hablar conmigo.
SERAFÍN: ¿Él sabe todo?
CAROLINA: No todo, pero gran parte. Esta tarde lo
contaré nuestras sospechas y vas a ver que nos ayuda a cuidar a Ruth y a todos.
SERAFÍN: ¿Y cómo? Digo, es buen tipo, de los mejores,
pero sólo es un adiestrador, ¿cómo va a hacer pa cuidarnos?
CAROLINA: Yo se mi cuento, Serafín. Ahora vuelve a tus
labores y cuando estés con Ruth, me avisas.
SERAFÍN: Si, patrona y muchas gracias
CAROLINA: No es nada. ¿Te puedo pedir un favor?
SERAFÍN: Claro
CAROLINA: Dile a Emiliano que lo espero en una hora en
la piscina
SERAFÍN: ¿Piscina? Aquí no hay piscina…
CAROLINA: Él va a comprender, no te preocupes.
SERAFÍN: Ta bueno, pues, así le digo… Permiso, Doña
Pampa… (Sale)
CAROLINA: ¿Por qué será que todo me lleva a ti,
hermoso?...

Jajjajajajajajajja buen capitulo me gusto!! :D
ResponderBorrarGracias, Rebe, jajajajjaa!!
Borrarwow que carater los de esos dos.....
ResponderBorrarLa piscina.... Por Dios que eatara pensando la Pampa?...
Si que tienen un genio del demonio, eh, jajjaa
BorrarMe gusto el capitulo Pampa queriendo resistirse a Nano y no podia nano si que se lq hacia dificil... en la piscina si como no jajajaja que tramara Caro...
ResponderBorrarA quién le dan pan que llore, Victoria, ¿no? JAJAJAJA
Borrar"EMILIANO: (La jala con él, pegándose a ella) Te amo y lo que pasó anoche es prueba que te sientes como yo, Carolina Mouriño. No pienso dejarte huir de esto. (Beso corto) Si quieres, golpéame, insúltame y maltrátame a tu antojo, pero no te voy a permitir que te escapes… (Vuelve a besarla, pero más intensamente)
ResponderBorrarCAROLINA: Suéltame…
EMILIANO: No te estoy agarrando…
CAROLINA: (Se da cuenta que es cierto) ¡Dios, Emiliano!"
Jajajajajajajajajaja me mié con esa parte!!! Tan bella la Caro poniendo resistencia, en vez de aflojar y ya xD jajajajaja.
"Poniendo resistencia" es sólo una forma de decir, jajajajjajajjaa
BorrarJajajajajajaja se resistía pero cayo Caro, cada día se enamora más de Emiliano... A caso será la piscina el lago don de se refresca en las noches la Pampa????
ResponderBorrarMañana sabremos de qué habla, jajajajajajajjaa
Borrar