martes, 13 de agosto de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 023




En Santa Cecilia, Pampa estaba en los establos principales, hablando con el veterinario

CAROLINA: Entonces, ¿está bien?
OMAR: Perfecto, Caro, no te preocupes. Sólo sigue algo nervioso…
CAROLINA: Menos mal. (Acaricia al caballo) Es hermoso este ejemplar
OMAR: Si que lo es, se llama Dorado
CAROLINA: ¿Lo conoces?
OMAR: Es de los Terranova. Lo he visto en la pista y es un campeón nato (Entra Emiliano y Omar lo mira) ¿Emiliano Iberbia?
EMILIANO: ¿Omar Fuertes?
OMAR: ¡El mismo! (Se abrazan) ¡No lo puedo creer! ¿Qué haces tú por aquí?
CAROLINA: (Los mira, extrañada) ¿De dónde se conocen?
OMAR: De la vida, Caro… Nano me salvó hace varios años… ¿Qué te trae a la hacienda esta, cabezón? ¿Y cómo está Francisco?
EMILIANO: El enano está en Disney, con su madre, el novio de su madre y la familia de Claudio, el hermano de Aitana… Estoy aquí porque soy el nuevo adiestrador
OMAR: Pues, Carolina, te felicito, te conseguiste al mejor de los mejores… ¿Dejaste la policía definitivamente?
EMILIANO: Omar, hombre, es largo de explicar, pero nadie puede saber aquí que soy policía, no se te vaya a escapar, por favor.
OMAR: Claro. No entiendo por qué, pero te conozco y se que no es por nada malo, así que, cuenta con mi silencio absoluto y, como siempre, si necesitas algo, cuenta conmigo
EMILIANO: No sabía que trabajaras aquí
CAROLINA: Es que Omar reemplazó a mi antigua veterinaria hace poco más de un mes.
OMAR: Ahora vivo en el pueblo, allí tengo el consultorio. Espero verte pronto y a mi mujer le va a encantar saludarte…

Los dos amigos y Caro, se quedaron conversando un poco más, hasta que el veterinario se despidió, tenía varias consultas en las demás haciendas…
Carolina observó al médico irse y cuando viró, Emiliano le sonreía en una clara provocación, con intenciones de hacerla rabiar…

CAROLINA: (Armando una silla para montar) No te voy a dar gusto…
EMILIANO: (Miraba a los vaqueros que iban y venían) ¿Darme el gusto en qué?
CAROLINA: En seguirte el juego, Emiliano. Así que ni te molestes en buscarme pelea…
EMILIANO: Si yo no quiero pelear contigo, Pampa, al contrario, yo quiero…
CAROLINA: ¡¡No lo digas!!
EMILIANO: ¿Por qué no?
CAROLINA: Porque es estúpido…
EMILIANO: No lo es, es real, Carolina… (Se le acerca un poco) De todos modos, lo que quiero es entender…

Los últimos vaqueros dejaron el establo y viéndose solo con Pampa, Emiliano intentó saber qué le había pasado a Carolina y por qué lo trataba así

EMILIANO: ¿No vas a decirme qué te traes conmigo?
CAROLINA: ¿Contigo? Nada, oficial Iberbia…
EMILIANO: ¿Y por nada me tratas así?
CAROLINA: ¿Así, cómo?
EMILIANO: Estás mala, arrogante, me desprecias, ¿qué te hice?
CAROLINA: Sabes perfectamente lo que me hiciste…
EMILIANO: ¡Demonios, Carolina! No salgas con esa idiotez de nuevo y dime la verdad
CAROLINA: ¿Qué idiotez?
EMILIANO: Eso que dijiste en tu despacho. Que me abusé de tu vulnerabilidad.
CAROLINA: Es cierto
EMILIANO: No lo es, no soy esa clase de personas
CAROLINA: Pues, pareciera que si
EMILIANO: (La coge de la cintura y la mete a una de las caballerizas) Deja de mentirme… (La pone contra la pared) Deja de atacarme (Le toma las manos y las aprisiona, dejándola sin defensas) Deja de resistirte a lo que sientes… (La besa apasionadamente)
CAROLINA: ¡Suéltame!
EMILIANO: (No lo hace) No quiero soltarte (Vuelve a besarla)
CAROLINA: ¡Emiliano, déjame!
EMILIANO: No lo voy a hacer, Pampa, no hasta que me digas qué pasa
CAROLINA: (Se zafa y lo abofetea) ¡Pasa que no te quiero cerca de mí!
EMILIANO: (Vuelve a agarrarla) Mientes… (Otro besote) Se que me deseas, anoche lo pude comprobar, se que quieres estar conmigo (Nuevo beso)
CAROLINA: (Lo empuja) Tú no sabes, ni entiendes nada
EMILIANO: ¿No?
CAROLINA: No
EMILIANO: Explícame
CAROLINA: No soy maestra de kínder
EMILIANO: (La jala con él, pegándose a ella) Te amo y lo que pasó anoche es prueba que te sientes como yo, Carolina Mouriño. No pienso dejarte huir de esto. (Beso corto) Si quieres, golpéame, insúltame y maltrátame a tu antojo, pero no te voy a permitir que te escapes… (Vuelve a besarla, pero más intensamente)
CAROLINA: Suéltame…
EMILIANO: No te estoy agarrando…
CAROLINA: (Se da cuenta que es cierto) ¡Dios, Emiliano!
EMILIANO: ¿Qué?
CAROLINA: (Lo besa ella) Esto es lo que quieres, esto puede que obtengas de mí, porque si, es cierto, eres brillante en la cama, pero no pretendas algo que no va a ser nunca
EMILIANO: ¿Qué es ese algo? ¿Qué me ames?
CAROLINA: Que seas más que un excelente amante, porque no lo eres
EMILIANO: Me conformo con que me dejes meterme a tu cama. Se que ahí, podré lograr que te rindas a lo que sientes
CAROLINA: ¡Alucinas! Ni cama, ni amores, sólo algún beso furtivo… (Vuelve a besarlo) ¡Maldición que besas bien!
HORACIO: (Entrando al establo) ¡Caro! ¿Andas por aquí?
CAROLINA: (Sale) Si, dime
HORACIO: Serafín quiere hablar contigo, está nervioso.
CAROLINA: Dile que me espere en mi despacho.
HORACIO: Está bien (Se va)
CAROLINA: (Nano la mete de nuevo) ¿Y ahora qué?
EMILIANO: Esto… (La agarra y le da un besote asesino al que Caro responde)
CAROLINA: ¡Basta! ¿Por qué tienes que besarme así, eh? (Sale) No me sigas y vete a trabajar…
EMILIANO: (Viéndola irse) Me amas, hermosa y yo a ti y aunque se me caiga el cielo sobre la cabeza, vamos a estar juntos, Caro…

Leonardo hablaba con el jefe, queriendo conseguir un poco más de tiempo.

LEONARDO: Lo se, señor y lo entiendo, pero Terranova tiene razón en un punto
JEFE: ¿Cuál?
LEONARDO: Matar a Carolina, no garantiza que la hacienda se venda o que cedan, al menos, con aceptar que se les compren esas hectáreas.
JEFE: ¿Qué propones tú?
LEONARDO: Por el momento, intentemos que la ruta alternativa funcione. Se que es más larga y con más vigilancia, pero es la única opción que tenemos ahora.
JEFE: ¡Necesitamos esa ruta despejada, Vilches!
LEONARDO: Lo tengo más que claro, señor, pero creo que puedo encontrar la manera de comprarla sin que haya que matar a nadie más. Es mejor que no levantemos la perdiz, jefe.
JEFE: ¿Qué planeas?
LEONARDO: Estoy investigando un poco más profundamente el funcionamiento de Santa Cecilia y si me da un tiempo prudente, creo que se cómo hacer que vendan.
JEFE: ¿Cómo?
LEONARDO: Inutilizando esa zona. Tenemos que lograr que mantenerla, sea un problema para ellos y me parece que se qué hacer…
JEFE: Cuéntame…

Mientras Leonardo le informaba a su jefe de la idea que tenía, en Santa Cecilia, Serafín esperaba a que Carolina lo viera en el despacho. Cuando, por fin, ella se presentó, el hombre se puso más nervioso que antes…

CAROLINA: (Se ríe) ¿Y a ti qué te pasa? Siéntate y cálmate…
SERAFÍN: Perdón, patrona, pero la Ruth me mandó un mensaje
CAROLINA: (Se pone seria) ¿Qué pasó?
SERAFÍN: No lo se, no me lo dijo, pero esta noche quiere verla, dice que tiene algo que contarle
CAROLINA: Quédate tranquilo y no hay problema, Serafín, cuando vengan en la noche, hablamos. (Piensa) Eso si, Emiliano va a estar presente…
SERAFÍN: ¿Don Nano?
CAROLINA: (Sonríe al darse cuenta cómo todos lo apreciaban, es que era adorable, el condenado) Si, él.
SERAFÍN: ¿Y eso? Pensé que era todo un secreto
CAROLINA: Y lo es, pero a partir de ahora, hablar con él, será como hablar conmigo.
SERAFÍN: ¿Él sabe todo?
CAROLINA: No todo, pero gran parte. Esta tarde lo contaré nuestras sospechas y vas a ver que nos ayuda a cuidar a Ruth y a todos.
SERAFÍN: ¿Y cómo? Digo, es buen tipo, de los mejores, pero sólo es un adiestrador, ¿cómo va a hacer pa cuidarnos?
CAROLINA: Yo se mi cuento, Serafín. Ahora vuelve a tus labores y cuando estés con Ruth, me avisas.
SERAFÍN: Si, patrona y muchas gracias
CAROLINA: No es nada. ¿Te puedo pedir un favor?
SERAFÍN: Claro
CAROLINA: Dile a Emiliano que lo espero en una hora en la piscina
SERAFÍN: ¿Piscina? Aquí no hay piscina…
CAROLINA: Él va a comprender, no te preocupes.
SERAFÍN: Ta bueno, pues, así le digo… Permiso, Doña Pampa… (Sale)
CAROLINA: ¿Por qué será que todo me lleva a ti, hermoso?...

10 comentarios:

  1. wow que carater los de esos dos.....

    La piscina.... Por Dios que eatara pensando la Pampa?...

    ResponderBorrar
  2. Me gusto el capitulo Pampa queriendo resistirse a Nano y no podia nano si que se lq hacia dificil... en la piscina si como no jajajaja que tramara Caro...

    ResponderBorrar
  3. "EMILIANO: (La jala con él, pegándose a ella) Te amo y lo que pasó anoche es prueba que te sientes como yo, Carolina Mouriño. No pienso dejarte huir de esto. (Beso corto) Si quieres, golpéame, insúltame y maltrátame a tu antojo, pero no te voy a permitir que te escapes… (Vuelve a besarla, pero más intensamente)
    CAROLINA: Suéltame…
    EMILIANO: No te estoy agarrando…
    CAROLINA: (Se da cuenta que es cierto) ¡Dios, Emiliano!"

    Jajajajajajajajajaja me mié con esa parte!!! Tan bella la Caro poniendo resistencia, en vez de aflojar y ya xD jajajajaja.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. "Poniendo resistencia" es sólo una forma de decir, jajajajjajajjaa

      Borrar
  4. Jajajajajajaja se resistía pero cayo Caro, cada día se enamora más de Emiliano... A caso será la piscina el lago don de se refresca en las noches la Pampa????

    ResponderBorrar