jueves, 29 de agosto de 2013

“LA PAMPA” – Capítulo 047



Unas horas más tarde, cerca del inicio de las tierras de los Mouriño, el carro era una sola carcajada. Fran contaba chistes y aunque eran inocentes, la forma de contarlos, los hacía graciosos. De repente, la atención del muchachito, se centró al costado del camino

EMILIANO: Mira, hijo, aquí empieza la hacienda (Se veían animales pastando tranquilamente)
FRANCISCO: (Se asomó por la ventana) Esto es increíble, pa...
CAROLINA: ¿Te gusta?
FRANCISCO: Me encanta... (Miraba a los animales pastando, con fascinación)
EMILIANO: Y eso no es nada, hijo, espera un poco y prepárate... (Un par de minutos después, apareció el río y muy cerquita, una manada de caballos, siendo alimentados) ¡Mira, Fran!
FRANCISCO: ¡¡Wow, papi!! Esto es mejor que lo anterior (No dejaba de sonreír, se le veía feliz...
EMILIANO: (Mira a Caro) Gracias por esto y por todo... (Le susurra) Te amo...
CAROLINA: No tienes que dar las gracias, con verlos felices, me doy por bien pagada
EMILIANO: (Le toma la mano y se la aprieta) No te das una idea de lo feliz que está, pero ya lo vas a saber (Llegan a la parte de entrenamiento) Yo rediseñé ese campo, Llanero, ¡mira esos ejemplares practicar!
FRANCISCO: ¿Puedo ir a verlos practicar, ahora?
EMILIANO: Si, claro, dejamos las maletas y vamos, campeón
FRANCISCO: ¿Tú vienes, Caro?
CAROLINA: Tengo cosas que hacer, pero después los alcanzo, si quieren...
FRANCISCO: ¿Me lo prometes?
CAROLINA: Si...
FRANCISCO: (Se acerca y le da un beso) ¡¡GRACIAS!! (Vuelve a mirar por la ventana)
EMILIANO: (Entran a Santa Cecilia) ¡Llegamos, Pancho!
FRANCISCO: (Se baja con todo el apuro y cae) ¡Ayyy!
CAROLINA: (Lo ayuda a levantarse) ¿Te hiciste daño?
FRANCISCO: Me di en la rodilla... (Se soba)
CAROLINA: Déjame verte (Le sube el pantalón) Fue sólo el golpe, pero vamos adentro a ponerte un poco de crema (Lo alza)
EMILIANO: (Los observa entrando en la casa grande) No se cómo se puede amar más que eso...
PABLO: (Había escuchado el carro y cuando salía, se los encontró en la sala) ¡Pampa! (Mira a Francisco) ¿Ese es el pequeño Nano?
CAROLINA: El mismo (Sonríe) Francisco, este es mi hermano Pablo...
FRANCISCO: ¡Hola! (Le ofrece la mano para chocarlas)
PABLO: (Las choca) ¡Eres igual a tu papá! ¿Qué te pasó?
FRANCISCO: Me caí por apurado...
PABLO: A ver... (Le mira la lastimadura) No es nada, ¿le ibas a poner la crema, Caro? (Ella asiente) Esperen aquí que se las traigo... (Se retira)
FRANCISCO: Tu hermano parece galán de cine
CAROLINA: Jajajaja, ¿por lo menso?
FRANCISCO: Jajajaja, no me pareció menso, jajajaja... No, lo digo porque en las películas los galanes y los héroes son así como él. Mi mamá siempre ve esas películas aburridas, jajajaja... ¿Todos aquí son lindos y buenos como tú y él?
CAROLINA: Si, se puede decir que si
FELIPE: ¡Hola, hija! (Le besa la frente) ¿Quién es este caballerito? (Lo mira) ¡Pintado! (Le ofrece la mano) Eres el hijo de Emiliano y se te nota... Yo soy Felipe Mouriño, papá de Carolina
FRANCISCO: Encantado, señor
FELIPE: ¡Qué educado!
PABLO: Aquí tienes, Caro, pero siéntate y te ayudo
FELIPE: ¿Qué le pasó?
EMILIANO: (Entrando) Que se bajó del carro sin apoyar los pies, Don Felipe y se golpeó... Aventado como el padre...
CAROLINA: Eso sin duda...
EMILIANO: (Se la quería comer a besos) Veo que me conoces, Carolina...
FRANCISCO: Papi, ¿me va a arder?
EMILIANO: No se, pero te soplo, hijo...
CAROLINA: No te va a doler nada, lo juro, además, un hombrecito como tú debe ser fuerte, ¿no?
FRANCISCO: Soy fuerte, pero si duele, papi me sopla...
PABLO: ¡Santo remedio!
FRANCISCO: (Caro le pone la crema) ¡¡No arde nada!!
EMILIANO: Gracias, Carolina y tú, atarantado, vamos a cambiarte para ir a ver a los caballos
FRANCISCO: ¿Me llevas?
EMILIANO: ¿Tengo alternativa?
FRANCISCO: (Se cuelga de su papá) ¡¡¡Noooo!!! Gracias, Caro, eres lo más. Chau, Pablo. Chau, papá de Caro
CAROLINA: Chao...
FRANCISCO: (Le manda un beso volado) ¡Guapaaaa!
EMILIANO: Ya, enano, jajajaja... (Salen)
FELIPE: (Se reía) ¡Qué niño más despierto y simpático!
PABLO: (Miraba a su hermana) Parece que contigo, papá, ya tiene dos fans, jajajaja... (Le lanza un cojín) ¡Despierta, Pampaaaa!
CAROLINA: (Devuelve el cojinazo) ¡¡Menso!! (Se ríe) Voy a cambiarme y dejar mi cosas arriba, ahora bajo y terminamos lo que nos faltó ayer, pa (le da un beso y sube corriendo las escaleras)

Felipe salió de la casona y al verse solo, Pablo se metió al despacho y llamó a Celia. Esta, al darse cuenta que era él quien le hablaba, sintió un regocijo que no terminaba de comprender...

CELIA: ¡Hola, mi amante latino!
PABLO: Hola, nena, ¿cómo va tu mañana?
CELIA: Horrible. Después que te fuiste, mi cuerpo te empezó a llamar a gritos...
PABLO: Para eso hay solución ¿qué te parece si te hago una visita al consultorio?
CELIA: No voy a estar en el consultorio, sino en la guardia y ahí no se puede, Pablo. Tengo unas horas antes de entrar, ¿vienes a casa? Estoy ardiendo porque me hagas todo eso de nuevo...
PABLO: En cinco segundos estoy allá, nena (cuelga, sale del despacho y sube a su moto para ir a toda velocidad hacia la casa de su amante)
CELIA: (Después de cortar la llamada, pensó que por primera vez le iba a mentir a Santiago) Necesito que me ames de nuevo, Pablo, lo de anoche no lo había sentido jamás... (Llama a su esposo) ¿Santi?
SANTIAGO: Hola, preciosa, ¿qué haces?
CELIA: Lo que acordamos. Ayer cené con Pablo, pero nada más y tengo que atraparlo... ¿Tú?
SANTIAGO: ¿No te acostaste con él?
CELIA: No, pasamos una velada tranquila, pero no avanzó y tampoco voy a ponerme en charola de plata y menos a la primera. Debe estar tanteando el terreno y por eso es precavido. De hecho, en un rato viene a verme, según él, por lo del dispensario. Veremos qué pasa...
SANTIAGO: Aunque me duela, si quiere acostarse contigo, hazlo…
CELIA: Está bien, Santiago, se lo que debo hacer y aunque me duela a mí también, los dos sabemos que es parte del juego y además, nos da un poco de libertad y eso nos ayuda a apreciar este amor nuestro...
SANTIAGO: Cierto, mi amor y ahora te dejo, la hacienda me reclama, preciosa, ¡¡te amo!!
CELIA: Y yo... (Corta) ¿Qué me pasa con este tipo?

Sin pensar mucho más, Celia se fue a preparar para recibir a Pablo, quien llegó solamente media hora después y considerando que el camino entre Santa Cecilia y La Cruz, era de poco más de una hora de trayecto, se puede decir que fue "volando". Dejó la moto a un lado del pórtico y golpeó con ansias. Cuando Celia le abrió, vestía una bata, como si acabara de salir de la cama y apenas el muchacho entró y cerró la puerta, se miraron y eso fue todo lo que hizo falta

PABLO: (Abriéndole la bata, se da cuenta que estaba desnuda) ¡La mejor manera de recibirme! (Le come los senos y la boca, alternando) Qué rica eres...
CELIA: Tú lo estás... (Gime mientras lo desviste)
PABLO: (Con las ganas que tenía, no llegó a quitarse la ropa del todo, sólo la parte de arriba y se bajó los pantalones y el calzón) Ven acá, doctora... (La apoya contra la pared y la levanta) Ayer no lo hicimos parados...
CELIA: Hagámoslo hoy (Lo aprisiona entre sus piernas)
PABLO: Me leíste la mente (Se mueve y entra en ella) No se qué me diste, pero ya me volví adicto
CELIA: Lo mismo me pasó a mí, el sexo contigo es algo de otro mundo...
PABLO: Otro mundo vas a conocer cada vez que te lo haga, Celia, tú no sabes lo que soy capaz de hacer... (La baja y la pone de espaldas a él, abriendo sus pompas) Pero de a poco, lo vas a ir sabiendo...

4 comentarios:

  1. Caro se enamoro de Emiliano y de el hijo... Hay Celia ya caiste en el encanto de Pablo te gusta lo que te da jaja

    ResponderBorrar
  2. "FRANCISCO: (Le manda un beso volado) ¡Guapaaaa!" JAJAJAJAJAJAJAJA Francisco me hizo matar de risa con eso!... ¡Ay, Celia!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Celia va en caída libre y el destino son los brazos de Pablo!

      Borrar